Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el decimotercer día, seguimos a la siguiente generación patriarcal. Génesis 25-26 presenta el nacimiento de Esaú y Jacob, la venta de la primogenitura por un plato de lentejas y las experiencias de Isaac, que evocan las de su padre Abraham. Job 15-16 intensifica el conflicto, con Elifaz acusando a Job con mayor dureza y Job respondiendo con frustración por sus "miserables consoladores". Proverbios 2:20-22 concluye este capítulo contrastando el destino final de los justos, que habitarán la tierra, con el de los malvados, que serán exterminados de ella.

Capítulo 25

1. Abrahán tomó a otra mujer llamada Queturá,

2. de la que tuvo los siguientes hijos: Zamram, Jecsán, Madián, Jesboc y Suraj.

3. Jecsán fue padre de Saba y Dedán. Los hijos de Dedán fueron los asuritas, los latusíes y los leumíes.

4. De Madián nacieron: Efá, Efer, Enoc, Abidá y Eldaa. Todos estos fueron descendientes de Queturá.

5. Abrahán dio todo lo suyo a Isaac.

6. A los hijos de las concubinas que tenía Abrahán, en cambio, les hizo regalos, y estando él vivo todavía, los envió más al este, a los paises del oriente, lejos de Isaac.

7. Abrahán vivió ciento setenta y cinco años.

8. Abrahán murió luego de una feliz ancianidad, cargado de años, y fue a reunirse con sus antepasados.

9. Sus dos hijos, Isaac e Ismael, lo se pultaron en la cueva de Macpelá, que está en el campo de Efrón, hijo de Seor el hititaenfrente de Mambré.

10. Esta era la finca que Abrahán había comprado a los hititas, allí fueron sepultados Abrahán y su esposa Sara.

11. Después de la muerte de Abrahán, Dios bendijo a su hijo Isaac, que se fue a vivir cerca del pozo de Lajay-Roi.

12. Estos son los descendientes de Ismael, hijo de Abrahán y de Agar la egipcia, esclava de Sara.

13. Y estos son los nombres de los hijos de Ismael, y son los nombres de sus descendientes: El primogénito es Nebaiot; después vienen Cedar, Adbeel, Mibsam,

14. Misma, Duma, Massa,

15. Jadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedma.

16. Estos son los hijos de Ismael y éstos son los nombres de sus pueblos y campamentos. Fueron doce, caudillos de sus respectivas tribus.

17. Ismael vivió ciento treinta y siete años. Luego murió y fue a juntarse con sus antepasados.

18. Sus descendientes permanecieron en la región que se extiende desde Havilá hasta Sur, frente a Egipto, en dirección a Asur. Se mantienen a distancia de todos sus hermanos.

19. Estas son las memorias de Isaac, hijo de Abrahán.

20. Abrahán fue padre de Isaac. Cuando Isaac tenía cuarenta años, tomó por esposa a Rebeca, hija de Betuel, el arameo de Paddán Aram, y hermana de Labán el arameo.Nacimiento de Esaú y Jacob

21. Isaac suplicó a Yavé en favor de su esposa, pues era estéril. Yavé escuchó su oración y Rebeca, su esposa, quedó encinta.

22. Pero como los hijos chocasen entre sí en su seno, ella dijo: "Si esto debe seguir, yo me muero". Y fue a consultar a Yavé.

23. Yavé le dijo: «Dos naciones hay en tu seno; dos pueblos se separarán desde tus entrañas. Uno será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.»

24. Llegó el día del nacimiento, y se comprobó que había mellizos en su vientre.

25. El primero que nació era rojizo y tan peludo que parecía un abrigo de pieles, por lo que lo llamaron Esaú.

26. Después salió su hermano, que agarraba con su mano el talón de Esaú, y lo llamaron Jacob.Isaac tenía sesenta años cuando nacieron.

27. Los dos muchachos crecieron. Esaú llegó a ser un experto cazador y un hombre de campo abierto, mientras Jacob era un hombre tranquilo a quien le gustaba estar en la tienda.

28. Isaac quería a Esaú porque le gustaba la caza, pero Rebeca prefería a Jacob.

29. En cierta ocasión estaba Jacob cocinando un guiso, cuando llegó Esaú del campo, muy agotado.

30. Dijo Esaú a Jacob: "Por favor, dame un poco de ese guiso rojizo, pues estoy hambriento" (por eso fue llamado Edom, o sea, rojizo).

31. Jacob le dijo: «Me vendes, pues, ahora mismo tus derechos de primogénito.»

32. Esaú le respondió: «Estoy que me muero, ¿qué me importan mis derechos de primogénito?»

33. Jacob insistió: «Júramelo ahora mismo.» Y lo juró, vendiéndole sus derechos.

34. Jacob entonces dio a su hermano pan y el guiso de lentejas. Esaú comió y bebió, y después se marchó. No hizo mayor caso de sus derechos de primogénito.

Capítulo 26

1. Hubo hambre en el país, -ésta no se debe confundir con la primera hambruna que hubo en tiempos de Abrahán- y fue Isaac a Guerar, hacia Abimelec, rey de los filisteos.

2. Se le apareció Yavé y le dijo: «No bajes a Egipto, quédate en la tierra que yo te diga.

3. Serás forastero en esa tierra, pero yo estaré contigo y te bendeciré. Pues quiero darte a ti y a tus descendientes todas estas tierras, cumpliendo así el juramento que hice a tu padre Abrahán.

4. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y le daré todas esas tierras. Y por tu descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra,

5. como premio a la obediencia de Abrahán, que guardó mis leyes y cumplió mis mandamientos y preceptos.»

6. Isaac, pues, se estableció en Guerar.

7. Cuando la gente de aquel país le preguntaba quién era la mujer que iba con él, les decía: «Es mi hermana». Porque tenía miedo a decir que era su esposa, para que no lo fueran a matar por causa de Rebeca, que era muy bonita.

8. Llevaba ya bastante tiempo allí, cuando Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, sorprendió a Isaac acariciando a Rebeca.

9. Entonces Abimelec mandó llamar a Isaac y le dijo: «¡No puedes negar que es tu mujer! ¿Por qué has declarado que es tu hermana?» Isaac le contestó: «Es que pensé que por causa de ella me podrían matar.»

10. Abimelec replicó: «¡En qué lío nos metiste! Por poco uno de aquí se acostaba con tu esposa y tú nos cargabas con un delito.»

11. Entonces Abimelec dio la siguiente orden a toda su gente: «El que toque a este hombre o a su esposa, morirá.»

12. Isaac sembró en aquella tierra y cosechó aquel año el ciento por uno. Yavé lo bendijo

13. de manera que se fue enriqueciendo día a día hasta que el hombre llegó a ser muy rico.

14. Tenía rebaños de ovejas, rebaños de vacas y numerosos criados, por lo que los filisteos empezaron a mirarlo con envidia.

15. Los filisteos taparon todos los pozos que habían cavado los servidores de su padre, en tiempos de Abrahán, y los llenaron de tierra.

16. Entonces Abimelec dijo a Isaac: «Márchate de aquí, pues ahora eres más poderoso que nosotros.»

17. Isaac partió de allí y acampó en el valle de Guerar, en donde se quedó.

18. Isaac volvió a abrir los pozos que habían sido cavados en tiempos de su padre Abrahán, y que habían tapado los filisteos después de la muerte de Abrahán, y les puso los mismos nombres que les había puesto su padre.

19. Después los hombres de Isaac hicieron excavaciones en el valle y dieron con una capa de agua.

20. Pero los pastores de Guerar riñeron con los pastores de Isaac diciendo que el agua era de ellos. Por eso Isaac llamó a ese pozo Esec, ya que se habían peleado por él.

21. Excavaron otro pozo, pero también hubo peleas, por lo que lo llamó Sitna.

22. Se fue de allí a otra parte y mandó cavar otro pozo, y como esta vez nadie se peleó por él, le puso el nombre de Rejobot, pues dijo: «Por fin Yavé nos pone a nuestras anchas. Ahora sí que podremos prosperar en esta tierra.»

23. De allí subió a Bersebá.

24. Yavé se le apareció aquella misma noche y le dijo: «Yo soy el Dios de tu padre Abrahán. No temas, porque yo estoy contigo. Te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abrahán, mi servidor.»

25. Levantó allí un altar e invocó el nombre de Yavé. Luego plantó allí mismo su tienda, y sus hombres cavaron un pozo.

26. Abimelec vino desde Guerar a verlo, acompañado de su amigo Ajuzat, y de Ficol, jefe de su ejército.

27. Isaac les dijo: «¿Por qué vienen a visitarme, si ustedes me odian y me han hecho marchar?»

28. Le contestaron: «Hemos visto claramente que Yavé está contigo, y hemos dicho: Prometamos con juramento, nosotros y tú, que viviremos en paz.

29. Y hagamos un pacto: tú no nos harás ningún mal, ya que nosotros no te hemos tocado nada sino que, al contrario, sólo te hicimos bien y te dejamos partir tranquilamente. Tú eres el protegido de Yavé.»

30. Isaac les dio un banquete, y comieron y bebieron.

31. Se levantaron muy temprano y se hicieron juramento unos a otros. Luego Isaac los despidió y se fueron en paz por su camino.

32. Ese mismo día llegaron unos servidores de Isaac a comunicarle que habían abierto un pozo y que habían encontrado agua.

33. El lo llamó Sebá, y de aquí viene que la ciudad se llame Bersebá hasta el día de hoy.

34. Cuando Esaú tenía cuarenta años, tomó por esposa a Judit, hija de Berí el heteo, y a Basemat, hija de Elón, heteo también.

35. Pero ellas amargaron la vida a Isaac y a Rebeca.

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Capítulo 15

1. Elifaz de Temán tomó la palabra y dijo:

2. «¿Es esa la respuesta de un sabio, vanos razonamientos?

3. Y se hincha con puro viento defendiéndose con palabras inútiles y con discursos de que no se saca provecho.

4. ¡Tú, incluso, destruyes la piedad, y no quieres pensar más a la manera de Dios!

5. La maldad de tu interior te hace hablar, te entrega argumentos contradictorios.

6. Tu propia boca te condena, no yo, tus propios labios te acusan.

7. ¿Eres tú el primer hombre que ha nacido? ¿Se te dio a luz antes que las colinas?

8. ¿Sabes acaso los secretos de Dios? ¿Eres dueño de toda la sabiduría?

9. ¿Qué sabes tú, que nosotros no sepamos? ¿Qué comprendes, que no comprendamos?

10. Con nosotros están los ancianos, y hasta nacidos antes que tu padre.

11. ¡Así que no te bastan los consuelos de Dios y las palabras que se te dicen con cariño!

12. ¿Por qué te arrebata tu furor y por qué brillan tus ojos,

13. cuando te enojas contra Dios, con palabras que no salen del corazón?

14. ¿Qué es el hombre y cómo podría ser puro? ¿Cómo puede ser justo un hombre nacido de mujer?

15. Si Dios no confía ni en sus santos, y hasta los cielos no son puros a sus ojos,

16. ¡cuánto menos ese ser abominable y corrompido, el hombre, que bebe la maldad como el agua!

17. Te lo explicaré si me escuchas, te contaré lo que he visto,

18. lo que enseñan los sabios, toda la verdad que aprendieron de sus padres,

19. esos hombres a os que se entregó el país, antes que pasara ningún extranjero.

20. Son un tormento la vida del malvado, los años a los que tiene derecho el violento.

21. Gritos espantosos le resuenan en los oídos. En plena paz sueña con asesinos,

22. desespera salir de las tinieblas y se ve cayendo bajo la espada,

23. tirado en el suelo como pasto de los buitres.

24. Sabe que se acerca el día sin luz, ansiedad y angustia lo vienen a asaltar su mal es peor que si un rey lo atacase.

25. ¡Es que alzaba su mano contra Dios y se atrevía a retar al Omnipotente!

26. Corría contra él con la cabeza gacha, protegiéndose con escudo macizo,

27. pues tenía el rostro hundido en su gordura y su cintura cubierta de grasa,

28. habitaba ciudades destruidas, en cuyas casas ya nadie vive simpre en peligro de derrumbarse.

29. Pero no se enriquecerá, su fortuna no durará; la sombra de su follaje no se extenderá sobre la tierra.

30. El fuego quemará sus brotes y el viento barrerá su flor.

31. No te fijes en su talla, sabemos que eso es vanidad.

32. Su renuevo se marchitará antes de tiempo, y su rama no reverdecerá;

33. como la viña dejará caer sus racimos malos, dejará caer como el olivo su flor.

34. Porque la raza del impío es estéril, y el fuego quema la tienda del soborno.

35. Quien concibe el mal da a luz la desgracia, en su propio vientre madura la decepción.»

Capítulo 16

1. Job respondió diciendo:

2. «¡He oído muchas cosas como éstas!, ¡pesados consoladores son todos ustedes!

3. ¿No se acabarán tus palabras vanas? ¿Que necesidad tienes de discutir?

4. Yo también podría hablar como ustedes si estuvieran en mi lugar y yo en el suyo. Podría llenarlos de discursos y movería la cabeza por ustedes,

5. los reanimaría con discursos bonitos hablando con toda libertad.

6. Pero cuando hablo, no se suaviza mi dolor, y si callo, tampoco se aparta de mí.

7. Pues ahora, el envidioso ha agotado mis fuerzas y su bando se apodera de mí.

8. Se levanta contra mí como acusador, mi calumniador me acusa a la cara.

9. Su furor encontró a quien desgarrar y me persigue, rechinando contra mí sus dientes. Los ojos de mis enemigos me rodean como espadas

10. y abren contra mí su boca. Han golpeado mis mejillas, se burlan de mí, todos juntos me acosan.

11. Dios me ha entregado a los injustos y me ha arrojado en manos de los malvados.

12. Yo vivía tranquilo cuando comenzó a sacudirme, me tomó del cuello y me hizo pedazos.

13. Me convirtióen su blanco, por doquier me apuntan sus flechas; traspasa mis entrañas sin piedad y derrama por el suelo mi hiel.

14. Me llena de heridas y se lanza contra mí como un guerrero.

15. Me he puesto un saco como traje, y he hundido mi frente en el polvo.

16. Mi cara está colorada por el llanto y mis párpados, ojerosos.

17. Y eso que en mis manos no hay violencia y mi oración ha sido pura.

18. ¡Tierra, no tapes mi sangre y que mi grito llegue a todas partes!

19. Pero tengo en los cielos un testigo, allá arriba tengo un defensor.

20. Mi clamor ante Dios habla por mí, mientras mis lágrimas corren ante él.

21. ¡Ojalá pudiera el hombre discutir con Dios lo mismo que lo hace con su prójimo!

22. Son pocos los años que me quedan, y pronto me iré por el camino sin regreso.

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20. Pero tú irás por el camino de la gente honrada, seguirás los senderos de los justos.

21. Porque los hombres buenos vivirán en el país, las personas íntegras prolongarán en él sus días.

22. Los malos en cambio serán echados del país, los traidores serán expulsados.

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"Uma só coisa é necessária: estar perto de Jesus". São Padre Pio de Pietrelcina