Plan de lectura completo
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
En el día 269, Esdras 5-6 registra la finalización de la reconstrucción del templo y la celebración del pueblo. Zacarías 4-6 presenta visiones simbólicas que alientan la fe y la perseverancia. Proverbios 20:8-11 refuerza los principios de justicia, integridad y conducta recta, guiando el comportamiento del creyente en su vida diaria y comunitaria.
1. Los profetas Ageo y Zacarías hijo de Iddo, profetizaron para los judíos de Judá y de Jerusalén en nombre del Dios de Israel que estaba con ellos.
2. Entonces Zorobabel hijo de Sealtiel y Josué hijo de Yosadac se decidieron a reiniciar la construcción del Templo de Dios en Jerusalén; los profetas de Dios estaban con ellos y los apoyaban.
3. Fueron a verlos entonces Tatenay, gobernador de la provincia al otro lado del Río, Setar- Boznay y sus colegas. Les preguntaron: "¿Quién les dio permiso para reconstruir ese templo y poner esos tijerales?
4. Dennos los nombres de los que trabajan en esta obra".
5. Pero la mirada de Dios estaba sobre los dirigentes de los judíos, y no los obligaron a interrumpir la obra mientras se consultaba al rey Darío y hasta recibir una carta suya acerca de esto.
6. Copia de la carta que escribió Tatnaí, gobernador de la provincia del otro lado del río, al rey Darío,
7. juntamente con Setar-Boznai y sus consejeros, los persas de la otra orilla del río. «Al rey Darío, paz.
8. Comunicamos al rey que hemos ido a la provincia de Judea, a la Casa del Dios grande. La están construyendo con piedras talladas, y se colocan las maderas en los muros; el trabajo se hace con mucho esmero y adelanta rápidamente en sus manos.
9. Hemos preguntado a los ancianos y les hemos hablado así: ¿Quién les ha ordenado edificar esta Casa y terminar este Santuario?
10. También hemos preguntado los nombres para dártelos a conocer y pusimos por escrito los nombres de los que están al frente de ellos.
11. Ellos nos dieron esta respuesta: Nosotros somos servidores del Dios del cielo y de la tierra, y estamos reconstruyendo la Casa que fue construida hace muchos años. Un gran rey de Israel la construyó y la terminó.
12. Pero luego que nuestros padres hicieron enojarse al Dios de los Cielos, él los entregó en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo que destruyó esta Casa y desterró al pueblo a Babilonia.
13. Sin embargo, el año primero de Ciro, rey de Babilonia, éste dio un decreto para que esta Casa de Dios fuera reconstruida. Los vasos de oro y de plata de la Casa de Dios, que Nabucodonosor había quitado al templo de Jerusalén y transportado al templo de Babilonia,
14. fueron sacados de allí por Ciro y entregados a un hombre llamado Sesbasar, al que nombró gobernador,
15. diciéndole: Toma estos vasos y ve a llevarlos al templo de Jerusalén y que la Casa de Dios sea reconstruida en el mismo lugar.
16. Entonces Sesbasar vino acá y echó los cimientos del templo de Dios en Jerusalén. Desde aquel tiempo hasta ahora se va construyendo y aún no está terminado.
17. Ahora, si al rey le parece conveniente, que se hagan investigaciones en la casa de los Tesoros del rey, en Babilonia, con el fin de averiguar si hubo una orden del rey Ciro para la reconstrucción de esta Casa de Dios en Jerusalén; que el rey nos transmita luego su voluntad en este asunto.»
1. Entonces el rey Darío dio orden de hacer investigaciones en la casa de los tesoros de Babilonia, donde se depositaban los libros;
2. y encontró en Ecbatana, fortaleza situada en la provincia de Media, un rollo en que estaba escrito lo que sigue:
3. «En el primer año de su reinado, el rey Ciro ha dado esta ordenanza referente a la Casa de Dios que está en Jerusalén: Que se pongan los cimientos de la casa y que la levanten con el fin de ofrecer en ella sacrificios. Dicha Casa tendrá treinta metros de alto y treinta de ancho,
4. y se pondrán tres hileras de piedras talladas con una de madera. Los gastos serán costeados por el rey.
5. Además, los vasos de oro y plata que Nabucodonosor sacó del templo de Jerusalén y se llevó a Babilonia serán devueltos y llevados al templo de Jerusalén, al lugar donde estaban depositados en la Casa de Dios.
6. Por tanto, les digo a ustedes, Tatnaí, gobernador de la provincia del otro lado del río, Setar-Boznai y los consejeros persas que viven al otro lado del río,
7. que no se metan en esto, que el gobernador de los judíos, junto con sus dirigentes, construyan esa Casa de Dios en su lugar.
8. Esta es la orden que damos acerca de lo que deben hacer, referente a aquellos dirigentes judíos,para la reconstrucción de esa Casa de Dios:
9. les pagarán los gastos exactamente y sin interrupción, con las entradas de los impuestos del otro lado del río destinados al rey. Luego les entregarán cada día y sin falta, a pedido de los sacerdotes de Jerusalén,
10. lo necesario para los sacrificios al Dios de los Cielos: novillos, carneros, corderos, trigo, sal, vino y aceite. Con esto ofrecerán sacrificios gratos al Dios de los Cielos y rogarán por la vida del rey y de sus hijos.
11. Además, ordeno lo siguiente: Si alguien se opone a esta ordenanza, le sacarán una viga de su casa y lo ahorcarán en ella, y su casa será reducida a un montón de escombros como castigo por su rebelión.
12. Y el Dios que allí hace habitar su Nombre aplaste a todo rebelde, rey o pueblo, que vaya en contra de esto y trate de destruir esa Casa de Dios en Jerusalén. Yo, Darío, he dado esta orden. Que sea puntualmente cumplida.»
13. Tatnaí, gobernador de la parte de acá del río, Setar-Boznaí y sus consejeros actuaron conforme a la orden del rey Darío;
14. y los dirigentes de los judíos continuaron reconstruyendo con éxito, según lo dicho por el profeta Ageo, y Zacarías, hijo de Idó; y dieron término a la obra, según la orden del Dios de Israel y los decretos de Ciro y Darío.
15. La Casa fue terminada el día tercero del mes de Adar del año sexto del reinado de Darío.
16. Los hijos de Israel, los sacerdotes y levitas y los demás que habían vuelto del destierro celebraron con alegría la consagración de esta Casa de Dios,
17. ofreciendo en esta solemnidad cien novillos, doscientos carneros y cuatrocientos corderos; y, como sacrificio por el pecado de todo Israel, doce machos cabríos, conforme al número de las tribus de Israel.
18. Luego establecieron a los sacerdotes, según sus categorías, y a los levitas, según sus clases, para el servicio de la Casa de Dios en Jerusalén, según está escrito en el libro de Moisés.
19. Los que habían vuelto del destierro celebraron la Pascua el día catorce del primer mes,
20. ya que los sacerdotes y levitas se habían purificado juntos y todos estaban puros; sacrificaron, pues, la Pascua para todos los que habían vuelto del destierro, para sus hermanos sacerdotes y para sí mismos.
21. Los israelitas que habían vuelto del destierro comieron la Pascua con todos los demás que se habían apartado de la gente del país para no ser más impuros como ellos, y se habían unido a ellos para buscar a Yavé, Dios de Israel.
22. Celebraron con alegría durante siete días la fiesta de los Azimos, pues estaban muy contentos porque Yavé había cambiado las disposiciones del rey de Asiria a su respecto, y les había permitido continuar la obra de reconstrucción de la Casa del Dios de Israel.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
1. El ángel que hablaba conmigo volvió y me sacudió como se despierta a un hombre que está durmiendo.
2. Me preguntó qué veía yo, y le dije: «Veo un candelabro de oro macizo con su estanque de aceite arriba, y siete lámparas.
3. También hay cerca del candelabro dos olivos, uno a la derecha y otro a la izquierda.»
4. Pregunté al ángel que estaba conmigo qué querían decir esas cosas.
5. Y me respondió: «¿Cómo, no lo sabes?» «No, señor», insistí yo.
6. Entonces continuó: «Estas siete lámparas son los ojos de Yavé que miran por toda la tierra.»
7. Esta es una palabra de Yavé para Zorobabel: «Ni con el valor ni con la fuerza, sino sólo con mi espíritu.
8. Miren esa montaña tan inmensa; pues bien, será completamente allanada delante de Zorobabel. Y de ella extraerá hasta la última piedra que corone el Templo, en medio de aclamaciones de gracias.»
8. Una palabra de Yavé me fue dirigida:
9. «Las manos de Zorobabel pondrán los cimientos de este Templo y ellas mismas lo terminarán.»
10. El día en que se puso la primera piedra, les pareció ser una cosa sin importancia, pero ahora es un alegría para todos ustedes ver la piedra que corona el edificio en manos de Zorobabel.
11. Le volví a preguntar: «¿Qué representan esos dos olivos puestos a la derecha y a la izquierda del candelabro?»
12. #
13. Me volvió a decir: «¿Cómo, tampoco sabes lo que quieren decir?» «No, señor», le repliqué.
14. El me explicó: «Son los dos Ungidos con aceite fresco que están ante el Señor del mundo entero.»
1. Tuve otra visión: un libro iba volando.
2. Cuando el ángel me preguntó qué veía yo, le respondí: «Veo un libro que va volando; mide como diez metros de largo por cinco de ancho.»
3. Entonces me dijo:
4. «Allí va escrita la Maldición que se extenderá por toda esta región. Según ella todos los ladrones serán echados fuera de aquí y lo mismo les ocurrirá a todos los que juran en falso. Por ahora, dice Yavé, la dejo salir de mi boca para que entre en la casa del ladrón y en la del que jura, se instale en esa casa y la demuela con sus paredes y techo.»
5. El ángel que andaba conmigo se me adelantó, diciéndome: «Fíjate bien en lo que vas a ver aparecer.»
6. «¿Qué es eso?», le pregunté. «Es un cajón para pesar grano, me contestó. Representa el pecado que todos cometen en el país.»
7. Se levantó la tapa de plomo y apareció una mujer sentada dentro del cajón.
8. El ángel dijo: «Esa es la maldad.» Y empujándola hacia el fondo, tapó el cajón con la cubierta de plomo.
9. Vi inmediatamente que aparecían dos mujeres. El viento levantaba sus alas, pues llevaban alas parecidas a las de la cigüeña. Se llevaron volando el cajón.
10. Cuando pregunté al ángel que me hablaba a dónde lo llevaban, me dijo:
11. «Van a edificarle un templo en el país de Senaar y a prepararle un pedestal para ponerla allí.»
1. Tuve otra visión: cuatro carros salían de entre dos cerros y los cerros eran de bronce.
2. El primer carro iba tirado por caballos rojos,
3. el segundo por caballos negros, el tercero por caballos blancos, y el cuarto por caballos overos.
4. Pregunté al ángel qué quería decir eso
5. y su respuesta fue: «Estos marchan en dirección de los cuatro puntos cardinales después de haberse presentado al Señor del mundo entero. Los caballos rojos se dirigen al oriente,
6. los negros hacia el norte, los blancos hacia el occidente, y los overos hacia el sur.»
7. Se movían refrenando su vigor, impacientes por recorrer la tierra. Cuando él les dijo: «Vayan a recorrer la tierra», salieron a recorrer la tierra.
8. Luego me llamó para decirme: «Mira a los que se dirigen al norte; ellos harán que mi espíritu descanse en el país del norte.»
9. Una palabra de Yavé me fue dirigida:
10. «Recoge de manos de Helday, de Tobías y de Jedaya las ofrendas de los que han vuelto del destierro, y dirígete hoy mismo a casa de Josías, hijo de Sefanías, que ha regresado de Babilonia.
11. Con el oro y plata recolectados harás una corona que pondrás en la cabeza de Josué, hijo de Josadac, sumo sacerdote.
12. Le hablarás así de parte de Yavé de los Ejércitos: Viene un hombre cuyo nombre es Brote, y sepan que algo brotará de él.
13. El construirá el Templo de Yavé y recibirá el poder. Se sentará en un trono para gobernar, y también un sacerdote se sentará en un trono, con armonía perfecta entre ambos.
14. La corona quedará en el Templo como un memorial de lo hecho por Helday, Tobías y Josías, el hijo de Sofonías.
15. Los que están lejos vendrán y trabajarán en la construcción del Templo de Yavé. Pero es preciso que ustedes obedezcan la palabra de Yavé, su Dios.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
8. En cuanto se sienta el rey en su tribunal, le salta a la vista todo lo malo.
9. ¿Quién puede decir: mi corazón es puro, estoy limpio de todo pecado?
10. ¡Peso doble y medida doble: dos cosas que aborrece Yavé!
11. Por sus actos demuestra el muchacho si su vida será justa y honrada.
Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año
"Uma só coisa é necessária: estar perto de Jesus". São Padre Pio de Pietrelcina