Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En este día, Éxodo 30-31 presenta el altar del incienso, la unción sagrada y la importancia del descanso sabático. Levítico 22 aborda la pureza de los sacerdotes y las ofrendas, enfatizando que Dios merece lo mejor. El Salmo 115 contrasta al Dios vivo con los ídolos sin vida, llamando al pueblo a confiar exclusivamente en el Señor. Las lecturas enfatizan la santidad en la adoración y la adoración genuina.

Capítulo 30

1. Harás también un altar para quemar el incienso. Lo harás de madera de acacia

2. y tendrá medio metro de largo y de ancho; es decir, que será cuadrado. Tendrá un metro de altura, y de sus cuatro ángulos saldrán sus cuernos, haciendo un cuerpo con él.

3. Lo revestirás de oro puro, tanto su parte superior como sus costados, así como sus cuernos. Pondrás en su derredor una moldura de oro,

4. y debajo de la moldura, a los costados, harás dos anillos de oro. Los harás a ambos lados para meter por ellos las varas con que transportarlo.

5. Estas serán de madera de acacia y las revestirás de oro.

6. Colocarás el altar delante de la cortina que abriga el Arca del Testimonio y ante el Lugar del Perdón que cubre el Testimonio, allí mismo donde yo te hablo.

7. Aarón quemará cada mañana sobre él incienso aromático, al preparar las lámparas,

8. y hará lo mismo al atardecer cuando alimente las lámparas. Este será el Incienso ante Yavé, de generación en generación.

9. No se ofrecerá sobre este altar incienso profano, ni holocausto, ni víctima, ni se derramará sobre él vino alguno.

10. Una vez al año Aarón hará la expiación sobre los cuernos del altar. Hará la expiación sobre el altar una vez al año con la sangre del sacrificio por el pecado, y esto, de generación en generación. Será, pues, un lugar muy sagrado para Yavé.»

11. Yavé habló a Moisés:

12. «Cuando hagas el censo de los hijos de Israel, cada uno hará una ofrenda a Yavé, para que ninguna plaga los alcance con motivo del empadronamiento; cada uno pagará a Yavé por sí mismo.

13. Cada uno de los que sean empadronados pagará medio siclo, según el peso del templo (es decir, un siclo de veinte óbolos). Este medio siclo será la ofrenda para Yavé.

14. Todos los comprendidos en el censo, de veinte años para adelante, pagarán este rescate.

15. El rico no dará más de medio siclo ni el pobre dará menos, pues es una contribución para Yavé, para rescate de su vida.

16. Recibirás el dinero de esta expiación de mano de los hijos de Israel y lo destinarás para el servicio de la Tienda de las Citas. Con este medio los israelitas harán que Yavé se acuerde de ellos y rescatarán sus vidas.»

17. Yavé se dirigió a Moisés y le dijo:

18. «Harás una pila de bronce con un pie de bronce para el lavatorio. La colocarás entre la Tienda de las Citas y el altar y se echará agua en ella

19. para que Aarón y sus hijos se laven las manos y los pies. Que se laven con esta agua cuando entren a la Tienda de las Citas, no sea que mueran.

20. Lo mismo cuando se presenten al altar para cumplir su ministerio y ofrecer un sacrificio por el fuego a Yavé,

21. que se laven las manos y los pies, no sea que mueran; este será un rito perpetuo para Aarón y su descendencia de generación en generación. »

22. Yavé dijo a Moisés: «Toma aromas escogidos: de mirra pura, quinientos siclos;

23. de cinamomo, doscientos cincuenta; de caña aromática, doscientos cincuenta;

24. de canela, quinientos, en siclos del santuario, y un sextario de aceite de oliva.

25. Prepararás con ello el óleo para la unción sagrada, perfume aromático como lo prepara el perfumista.

26. Con él ungirás la Tienda de las Citas y el Arca del Testimonio,

27. la mesa con todos sus vasos, el candelabro con todos sus utensilios, el altar del incienso,

28. el altar de los holocaustos con todos sus utensilios y la pila con su base.

29. Así los consagrarás y serán cosas muy santas. Todo lo que las toque quedará santificado.

30. Ungirás taambién a Aarón y a sus hijos y los consagrarás para que sean mis sacerdotes.

31. Luego dirás a los hijos de Israel:

32. Este será para ustedes el óleo de la unción sagrada de generación en generación. Nadie se ungirá con él, ni tampoco harán otro óleo de semejante composición. Es santo y lo tendrán por cosa sagrada.

33. Cualquier hombre que prepare otro semejante o derrame de él sobre un extraño será exterminado de entre los suyos.»

34. Yavé dijo a Moisés: «Procúrate en cantidades iguales los siguientes aromas: resina, espinos y gálbano, especias aromáticas e incienso puro.

35. Prepara con ellos según el arte del perfumista un incienso perfumado, sazonado con sal, puro y santo;

36. molerás una parte, que pondrás delante del Testimonio, en la Tienda de las Citas, donde yo me reúno contigo. Será para ustedes cosa sacratísima.

37. No harán perfume de semejante composición para uso personal; lo tendrán por cosa reservada a Yavé.

38. Cualquiera que haga otro igual para recrearse con su fragancia será exterminado de entre los suyos.»

Capítulo 31

1. Yavé dijo a Moisés:

2. «Acabo de llamar por su nombre a Bezaleel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá,

3. y lo he llenado del espíritu de Dios, de saber, de inteligencia, de ciencia y de capacidad en toda clase de trabajo,

4. para crear obras de arte. Este hombre sabe trabajar el oro, plata y bronce,

5. y tallar tanto las piedras preciosas como la madera: es entendido en toda clase de trabajos.

6. También le doy por ayudante a Oholiab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan; y además, he puesto sabiduría en el corazón de todos los hombres hábiles que deberán hacer todo lo que he mandado:

7. la Tienda de las Citas, el Arca del Testimonio, el Lugar del Perdón que la cubre, y todos los utensilios de la Tienda;

8. la mesa y sus vasos, el candelabro de oro macizo con todos sus utensilios, el altar de los perfumes

9. y el de los holocaustos con todos sus utensilios, la pila con su base;

10. las vestiduras sagradas y las que han de servir para la consagración del sacerdote Aarón y las de sus hijos cuando ejerzan sus funciones sacerdotales;

11. el óleo de la unción y el incienso aromático para el santuario. Ellos lo harán conforme a todo lo que he ordenado.»

12. Yavé dijo a Moisés: «Habla a los hijos de Israel y diles: No dejen de guardar mis sábados;

13. porque son una señal entre ustedes y yo de generación en generación, para que sepan que yo, Yavé, soy el que los santifica.

14. Guarden el sábado porque es sagrado para ustedes. El que lo profane morirá; el que trabaje en ese día será borrado de en medio de su pueblo.

15. Seis días se trabajará, pero el día séptimo será un día de descanso completo consagrado a Yavé. El que trabaje el día sábado morirá.

16. Los hijos de Israel observarán el sábado de generación en generación y lo celebrarán: éste ha de ser un compromiso perpetuo conmigo.

17. El sábado será entre yo y los hijos de Israel una señal perpetua, pues Yavé hizo los cielos y la tierra en seis días, y el séptimo descansó y respiró.

18. Cuando Dios terminó de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le dio las dos tablas del Testimonio, escritas por el dedo de Dios.

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1. Yavé dijo a Moisés:

2. «Enseña a Aarón y a sus hijos cuándo se deben abstener de las cosas santas que los hijos de Israel me consagren, para que no profanen mi santo Nombre: ¡yo soy Yavé!

3. Diles: Cualquier descendiente de ustedes en las generaciones venideras que, estando impuro, se acerque a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Yavé, ése será exterminado de mi presencia: ¡yo soy Yavé!

4. Todo descendiente de Aarón que sea leproso, o padezca derrame, no comerá de las cosas sagradas hasta que se purifique. Si tocó un cadáver o si ha tenido un derrame seminal;

5. si tocó un reptil cualquiera o a un hombre que lo contamine, haciéndolo impuro,

6. en ese caso será impuro hasta la tarde y no comerá de las cosas santas hasta después de haber bañado su cuerpo en agua.

7. Pero, cuando se haya puesto el sol, será puro y podrá comer de las cosas santas porque son su alimento.

8. No comerán animal muerto o destrozado, pues con él se harían impuros: ¡yo soy Yavé!

9. Ustedes guardarán estos preceptos míos, no sea que carguen con un pecado y mueran a consecuencia de esta profanación: ¡yo soy Yavé, y a ustedes los hago santos!

10. Ningún extraño comerá de las cosas sagradas; el que viva en casa del sacerdote o que trabaje a su servicio, no comerá de las cosas sagradas.

11. Pero si un sacerdote adquiere un esclavo comprándolo, éste podrá comer de las cosas sagradas y también los que han nacido en su casa comerán de su alimento.

12. La hija de un sacerdote, si está casada con un extraño, no podrá comer de las cosas sagradas.

13. Pero, si queda viuda o es despedida por su esposo sin tener hijos y vuelve a la casa de su padre, podrá comer el pan de su padre, como cuando era joven. Pero ningún extraño comerá de él.

14. Quien sin darse cuenta coma algo sagrado, lo restituirá al sacerdote, añadiendo un quinto de más.

15. No profanen, pues, las cosas sagradas de los hijos de Israel, reservadas para Yavé,

16. porque al comerlas cargarían con un pecado: ¡yo soy Yavé, que los santifica a ustedes!»

17. Yavé habló a Moisés y le dijo:

18. «Habla a Aarón y a sus hijos y a todos los hijos de Israel y diles: Cuando un israelita, o un forastero en Israel, presente una ofrenda en cumplimiento de un voto o como ofrenda voluntaria a Yavé,

19. la víctima sólo será aceptada si es macho, sin defecto, buey, oveja o cabra.

20. No ofrezcan nada defectuoso, pues no será aceptado.

21. Si alguien ofrece a Yavé ganado mayor o menor como sacrificio de comunión, sea en cumplimiento de un voto o como ofrenda voluntaria, el animal será aceptado si es sin mancha ni defecto.

22. Nunca ofrezcan a Yavé ni pongan en el altar como sacrificio por el fuego para Yavé, un animal ciego, quebrado, mutilado, con llagas o sarna.

23. Si es buey u oveja desproporcionado o enano, podrán presentarlo como ofrenda voluntaria, pero no será aceptado en cumplimiento de voto.

24. No ofrezcan a Yavé animal alguno que tenga los testículos aplastados, hundidos, cortados o arrancados. No harán esto en el país de ustedes,

25. ni tampoco recibirán de mano de extranjeros alguna de estas víctimas para ofrecerla como alimento del Dios de ustedes, porque dicha mutilación es un defecto, y con esto no será aceptada.»

26. Yavé dijo a Moisés:

27. «Cuando nazca un ternero, cordero o cabrito, quedará con su madre siete días; desde el día octavo será aceptado como ofrenda por el fuego para Yavé.

28. No degüellen en el mismo día una vaca o una oveja con su cría.

29. Cuando ofrezcan un sacrificio de acción de gracias a Yavé, háganlo de manera que le agrade.

30. Comerán la víctima en el mismo día y no dejarán nada para el día siguiente: ¡yo soy Yavé!

31. Guarden mis mandamientos y pónganlos en práctica: ¡yo soy Yavé!

32. No profanen mi santo Nombre, para que yo sea reconocido santo en medio de los hijos de Israel.

33. Yo soy Yavé, que los santifico a ustedes y que los hice salir de Egipto para ser su Dios, Yo, Yavé.»

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1. ¡No a nosotros, Señor, nos des la gloria, no a nosotros, sino a tu nombre, llevado por tu amor, tu lealtad!

2. ¿Quieres que digan los paganos: "¿Dónde está, pues, su Dios?"

3. Nuestro Dios está en los cielos, él realiza todo lo que quiere.

4. Sus ídolos no son más que oro y plata, una obra de la mano del hombre.

5. Tienen una boca pero no hablan, ojos, pero no ven , orejas, pero no oyen, nariz, pero no huelen.

7. Tienen manos, mas no palpan, pies, pero no andan, ni un susurro sale de su garganta.

8. ¡Que sean como ellos los que los fabrican y todos los que en ellos tienen confianza!

9. ¡Casa de Israel, confíen en el Señor, él es su socorro y su escudo!

10. ¡Casa de Aarón, confíen en el Señor, él es su socorro y su escudo!

11. ¡Los que temen al Señor, confíen en el Señor, él es su socorro y su escudo!

12. El Señor no nos olvida, nos bendecirá: bendecirá a la casa de Israel, bendecirá a la casa de Aarón,

13. bendecirá a los que temen al Señor, tanto a los pequeños como a los grandes.

14. Que el Señor los haga crecer a ustedes y a sus hijos.

15. ¡Que el Señor los bendiga, el que hizo los cielos y la tierra!

16. Los cielos son la morada del Señor, mas dio la tierra a los hijos de Adán.

17. No son los muertos los que alaban al Señor, ni todos los que bajan al Silencio,

18. mas nosotros, los vivos, bendecimos al Señor desde ahora y para siempre.

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"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina