Gefunden 736 Ergebnisse für: manos

  • al que llamó Noé, diciendo: "Él nos consolará en nuestro trabajo y en la fatiga que impone a nuestras manos la tierra maldecida por el Señor". (Génesis 5, 29)

  • Todos los animales de la tierra os temerán y os respetarán; las aves del cielo, todo lo que se mueve sobre la tierra y todos los peces del mar están en vuestras manos. (Génesis 9, 2)

  • bendito sea el Dios altísimo, que ha puesto en tus manos a tus enemigos". Y Abrán le dio el diez por ciento de todo. (Génesis 14, 20)

  • Abrán respondió a Saray: "Mira, tu esclava está en tus manos; haz con ella lo que mejor te parezca". Saray la maltrató, y ella se escapó. (Génesis 16, 6)

  • ¿No me dijo él que era su hermana y ella que él era su hermano? Yo hice esto con buena conciencia y manos puras". (Génesis 20, 5)

  • Con las pieles de los cabritos cubrió sus manos y la parte lisa de su cuello, (Génesis 27, 16)

  • y puso en las manos de Jacob el guiso que ella había preparado y el pan. (Génesis 27, 17)

  • Isaac dijo a su hijo: "¿Cómo la has encontrado tan pronto, hijo mío?". Él respondió: "Porque el Señor, tu Dios, me la ha puesto en las manos". (Génesis 27, 20)

  • Jacob se acercó a su padre Isaac, el cual, después de haberle palpado, dijo: "La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú". (Génesis 27, 22)

  • Y no le reconoció porque las manos eran velludas como las de su hermano Esaú, y se dispuso a bendecirle. (Génesis 27, 23)

  • Si el Dios de mi padre, el Dios de Abrahán, el Terror de Isaac, no hubiera estado conmigo, tú me habrías enviado con las manos vacías. Dios vio mi dolor y el trabajo de mis manos, y ayer por la noche sentenció". (Génesis 31, 42)

  • Al oír esto, Rubén quiso salvarle de sus manos, y dijo: "¡Matarle, no!". (Génesis 37, 21)


“O Senhor sempre orienta e chama; mas não se quer segui-lo e responder-lhe, pois só se vê os próprios interesses. Às vezes, pelo fato de se ouvir sempre a Sua voz, ninguém mais se apercebe dela; mas o Senhor ilumina e chama. São os homens que se colocam na posição de não conseguir mais escutar.” São Padre Pio de Pietrelcina