Gefunden 121 Ergebnisse für: jóvenes

  • ¡Entrega, pues, a sus hijos al hambre, abandónalos a merced de la espada! ¡Quédense sus mujeres sin hijos y sin marido! ¡Mueran de peste sus hombres, y sus jóvenes atravesados por la espada en la guerra! (Jeremías 18, 21)

  • Entonces las jóvenes se alegrarán bailando, jóvenes y viejos vivirán felices; cambiaré su luto en alegría; los consolaré, los alegraré después de su dolor. (Jeremías 31, 13)

  • Sí, en sus plazas caerán sus jóvenes, y todos sus guerreros perecerán aquel día -dice el Señor omnipotente-. (Jeremías 49, 26)

  • Por eso caerán en sus calles sus jóvenes y todos sus guerreros perecerán aquel día -dice el Señor-. (Jeremías 50, 30)

  • ¡No entese el arquero su arco, ni se cubra con su coraza! No perdonéis a sus jóvenes, aniquilad todo su ejército. (Jeremías 51, 3)

  • Pero el Señor es muy justo, porque yo me rebelé contra sus leyes. ¡Oh, escuchad, pueblos todos, y mirad mi dolor; mis doncellas y mis jóvenes han marchado al destierro! (Lamentaciones 1, 18)

  • Por tierra yacían en las calles niños y ancianos; mis doncellas y mis jóvenes cayeron a cuchillo; ¡has sembrado muerte en el día de tu ira, has degollado sin compasión! (Lamentaciones 2, 21)

  • Los ancianos han dejado de acudir a la puerta, han dejado sus músicas los jóvenes. (Lamentaciones 5, 14)

  • otros más jóvenes han visto la luz y han vivido en la tierra; pero el camino de la ciencia no lo han conocido, (Baruc 3, 20)

  • Matad a ancianos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres, hasta el exterminio. Pero no toquéis a los que tengan la cruz en la frente. Empezad por mi santuario". Empezaron, pues, por los ancianos que estaban delante del templo. (Ezequiel 9, 6)

  • de vestidos de púrpura, gobernadores y lugartenientes, todos ellos jóvenes apuestos y ágiles caballeros. (Ezequiel 23, 6)

  • Se enamoró locamente de los asirios, gobernadores y lugartenientes, vecinos suyos, de vestidos espléndidos, ágiles caballeros y jóvenes apuestos todos ellos. (Ezequiel 23, 12)


“Que o Espírito Santo guie a sua inteligência, faça-o descobrir a verdade escondida na Sagrada Escritura e inflame a sua vontade para praticá-la.” São Padre Pio de Pietrelcina