Gefunden 4232 Ergebnisse für: Relación Con Dios
Por eso esto dice el Señor Dios: Vosotros sois más rebeldes que las naciones que os rodean, no habéis practicado mis mandamientos, no habéis cumplido mis órdenes, ni siquiera habéis obrado conforme a las costumbres de las naciones que os rodean. (Ezequiel 5, 7)
Por eso, esto dice el Señor Dios: También yo me vuelvo contra ti y haré justicia en medio de ti a los ojos de las gentes; (Ezequiel 5, 8)
Te lo juro, dice el Señor Dios: Tú has profanado mi santuario con tus ídolos y tus monstruosidades, pero también yo caeré sin misericordia y sin piedad. (Ezequiel 5, 11)
Montes de Israel, escuchad la palabra del Señor Dios. Así habla él a los montes y a las colinas, a las gargantas y a los valles: Ved que yo voy a hacer venir contra vosotros la espada y destruiré las colinas, (Ezequiel 6, 3)
Esto dice el Señor Dios: "Bate las manos, patalea y grita ¡Ay! por todas las horribles acciones de la casa de Israel, que va a caer por la espada, el hambre y la peste. (Ezequiel 6, 11)
La gloria del Dios de Israel se había levantado del querubín sobre el cual estaba, y se dirigía hacia el umbral del templo. Llamó al hombre vestido de lino, que llevaba a la cintura la cartera de escribir, (Ezequiel 9, 3)
Mientras ellos hacían estragos, quedé yo solo, me arrojé rostro en tierra y grité: "¡Señor Dios! ¿Vas a exterminar a todo el resto de Israel, derramando tu furor sobre Jerusalén?". (Ezequiel 9, 8)
En aquel momento el hombre vestido de lino, que llevaba la cartera a la cintura, hizo su relación: "He hecho conforme me mandaste". (Ezequiel 9, 11)
Los querubines alzaron sus alas y se elevaron de la tierra ante mi vista, y las ruedas se elevaron también junto a ellos. Fueron a posarse a la entrada de la puerta oriental del templo del Señor, y la gloria del Dios de Israel estaba en alto por encima de ellos. (Ezequiel 10, 19)
Aquellos seres eran los mismos que yo había visto debajo del Dios de Israel, junto al río Quebar, y comprendí que eran querubines. (Ezequiel 10, 20)
Por tanto, esto dice el Señor Dios: Los muertos, los que vosotros habéis arrojado en medio de ella, son la carne y ella es la olla, pero yo os echaré de ella. (Ezequiel 11, 7)
Teméis la espada; pues justamente espada haré venir sobre vosotros, declara el Señor Dios. (Ezequiel 11, 8)