Mosaico decorativo

Gefunden 1192 Ergebnisse für: Guerra De David

  • La historia de Roboán, desde el principio al fin, está escrita en las crónicas del profeta Semayas y del profeta Idó. Roboán y Jeroboán estuvieron continuamente en guerra. (II Crónicas 12, 15)

  • Roboán murió y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Abías. (II Crónicas 12, 16)

  • Reinó tres años en Jerusalén. Su madre se llamaba Maacá, y era hija de Uriel, de Guibeá. Estalló la guerra entre Abías y Jeroboán. (II Crónicas 13, 2)

  • ¿Acaso habéis olvidado que el Señor, Dios de Israel, dio a David el reino sobre todo Israel a perpetuidad, y que fue refrendado con él y sus descendientes mediante un pacto inviolable? (II Crónicas 13, 5)

  • A pesar de todo, Jeroboán, hijo de Nabat, siervo de Salomón, hijo de David, se ha levantado y se ha rebelado contra su señor (II Crónicas 13, 6)

  • ¡Y ahora andáis vosotros pregonando que os mostraréis fuertes contra el reino del Señor que detentan los descendientes de David, porque sois una multitud innumerable y tenéis con vosotros los becerros de oro que os legó como dioses Jeroboán! (II Crónicas 13, 8)

  • Traemos con nosotros a Dios a la cabeza; darán con las trompetas el toque de guerra contra vosotros. ¡Israelitas, no luchéis contra el Señor, el Dios de vuestros padres, pues no os saldrá bien!". (II Crónicas 13, 12)

  • Los de Judá lanzaron el grito de guerra; y mientras éste se prolongaba, Dios derrotó a Jeroboán y a Israel ante Abías y Judá. (II Crónicas 13, 15)

  • Abías murió y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedió en el trono su hijo Asá; la tierra gozó de paz durante diez años. (II Crónicas 13, 23)

  • Restauró las ciudades fuertes de Judá aprovechando aquellos años en que el país gozaba de tranquilidad y no había guerra alguna, porque el Señor le había concedido la paz. (II Crónicas 14, 5)

  • No hubo guerra hasta el año treinta y cinco del reinado de Asá. (II Crónicas 15, 19)

  • Pues los ojos del Señor recorren toda la tierra para sostener a cuantos le sirven de todo corazón. Tú has obrado como un insensato, por lo cual a partir de ahora vivirás en guerra". (II Crónicas 16, 9)


"É preciso amar, amar e nada mais". São Padre Pio de Pietrelcina