Mosaico decorativo

Gefunden 915 Ergebnisse für: Gad

  • David y los jefes del ejército seleccionaron también para el servicio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Yedutún, profetas que se acompañaban de cítaras, arpas y címbalos. Se hizo el censo de estos hombres entregados a sus servicios. (I Crónicas 25, 1)

  • Los hijo de Yejielí, Zetán y su hermano Joel, eran los encargados de los tesoros del templo del Señor. (I Crónicas 26, 22)

  • El rey David nombró a 2.700 hermanos de Yerías, hombres valerosos y jefes de familias, como inspectores de las tribus de Rubén, de Gad y de la media tribu de Manasés, en todos los asuntos referentes a Dios y al rey. (I Crónicas 26, 32)

  • los lingotes de oro puro destinados para el altar de los perfumes. Le dejó el modelo del carro de los querubines de oro que cubren con sus alas desplegadas el arca de la alianza del Señor; (I Crónicas 28, 18)

  • Los jefes de las familias, los de las tribus de Israel, los de millares y centurias y los encargados de los trabajos del rey se comprometieron (I Crónicas 29, 6)

  • Los hechos del rey David, desde el principio hasta el fin, están escritos en las crónicas de Samuel, el vidente; en las crónicas de Natán, el profeta, y en las crónicas de Gad, el vidente, (I Crónicas 29, 29)

  • Las alas de los querubines, desplegadas, medían diez metros. Los querubines estaban de pie, con sus rostros vueltos hacia dentro. (II Crónicas 3, 13)

  • Jurán hizo las calderas, las palas y los aspersorios, concluyendo así todo el trabajo que el rey Salomón le había encargado para el templo del Señor: (II Crónicas 4, 11)

  • Estableció luego en sus servicios, según las disposiciones de su padre, las clases sacerdotales; y lo mismo hizo con los levitas encargados de cantar las alabanzas y asistir a los sacerdotes, según el ritual cotidiano, y con las respectivas clases de porteros de cada una de las puertas; todo conforme a las disposiciones de David, hombre de Dios. (II Crónicas 8, 14)

  • La reina de Sabá tuvo conocimiento de la fama de Salomón, y fue a Jerusalén para ponerlo a prueba con enigmas. Iba revestida de poderío y seguida de una gran caravana de camellos cargados de aromas, oro en abundancia y piedras preciosas. Se presentó a Salomón y le planteó todo lo que pensaba. (II Crónicas 9, 1)

  • Yo no lo quería creer hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos; pero reconozco que no se me había dicho ni la mitad. Tu sabiduría y tu grandeza sobrepasan con mucho la fama que había llegado a mis oídos. (II Crónicas 9, 6)

  • El rey tenía una flota que iba a Tarsis con los súbditos de Jirán, y cada tres años volvía cargada de oro, plata, marfil, monos y pavos reales. (II Crónicas 9, 21)


"A sua casa deve ser uma escada para o Céu". São Padre Pio de Pietrelcina