Gefunden 804 Ergebnisse für: Fuente De Vida
Por ti llenaré de terror a muchos pueblos y sus reyes; por tu causa se estremecerán de espanto, cuando yo blanda mi espada ante ellos; sin tregua temblarán por su propia vida el día de tu caída". (Ezequiel 32, 10)
Oyó el sonido de la trompeta, pero no hizo caso. Por tanto, él es el culpable de su muerte, pues si hubiera hecho caso, habría salvado su vida. (Ezequiel 33, 5)
Si, por el contrario, tú previenes al malvado acerca de su conducta para que se corrija y él no se corrige, morirá él por su culpa y tú habrás salvado tu vida. (Ezequiel 33, 9)
Diles: Por mi vida, dice el Señor Dios, que no me complazco en la muerte del malvado, sino en que se convierta de su conducta y viva. Convertíos, convertíos de vuestros perversos caminos. ¿Por qué queréis morir, oh casa de Israel? (Ezequiel 33, 11)
devuelve la prenda, restituye lo que ha robado y procede con arreglo a mis preceptos de vida sin volver a cometer el delito, vivirá y no morirá. (Ezequiel 33, 15)
Les dirás lo siguiente: Esto dice el Señor Dios: Por mi vida que los que habitan entre las ruinas morirán a espada, los que andan por el campo los entregaré como pasto a las fieras y los que están en las fortalezas y en las cuevas morirán de peste. (Ezequiel 33, 27)
Por mi vida, dice el Señor Dios, que por haber sido mi rebaño expuesto al pillaje y mis ovejas pasto de todas las fieras del campo por falta de pastor, por no haber cuidado mis pastores mi ganado y haberse en cambio apacentado a sí mismos en lugar de mi rebaño, (Ezequiel 34, 8)
por mi vida, dice el Señor, que te llenaré de sangre y la sangre te perseguirá. (Ezequiel 35, 6)
por mi vida, dice el Señor Dios, que procederé contigo con arreglo al furor y a la pasión que tú has mostrado en tu odio contra ellos, y me manifestaré en medio de ellos cuando te juzgue. (Ezequiel 35, 11)
Miré y vi aparecer sobre ellos los nervios, crecer la carne y recubrirse todo de piel. Pero no tenían el espíritu de vida. (Ezequiel 37, 8)
Por dondequiera que pase este río, todo ser viviente que en él se mueva vivirá; los peces serán muy abundantes, porque donde llegan estas aguas todo queda saneado; la vida prosperará donde llegue este río. (Ezequiel 47, 9)
Nabucodonosor entonces exclamó: "¡Bendito sea el Dio de Sidrac, Misac y Abdénago, el cual ha mandado a su ángel a librar a sus siervos, que confiaron en él y desobedecieron la orden del rey, exponiendo su vida, por no postrarse a adorar a ningún otro fuera de su Dios! (Daniel 3, 95)