Gefunden 2936 Ergebnisse für: Fé
Los sacerdotes y los profetas dijeron a los magistrados y a todo el pueblo: "Este hombre debe ser condenado a muerte porque ha profetizado contra la ciudad, como habéis escuchado con vuestros propios oídos". (Jeremías 26, 11)
Entonces Jeremías se dirigió a todos los magistrados y al pueblo entero, diciendo: "El Señor me ha enviado a profetizar acerca de este templo y de esta ciudad todo lo que habéis oído. (Jeremías 26, 12)
Entonces los magistrados y el pueblo entero dijeron a los sacerdotes y a los profetas: "Este hombre no debe ser condenado a muerte, porque nos ha hablado en el nombre del Señor, nuestro Dios". (Jeremías 26, 16)
"Miqueas de Morasti, que profetizaba en tiempos de Ezequías, rey de Judá, dijo también a todo el pueblo de Judá: Esto dice el Señor todopoderoso: Sión será arada como un campo, Jerusalén se convertirá en un montón de piedras, y el monte del templo en una selva. (Jeremías 26, 18)
Hubo también otro hombre que profetizaba en nombre del Señor: Urías, hijo de Semayas, de Quiriat Yearín; él profetizó contra esta ciudad y este país exactamente lo mismo que Jeremías. (Jeremías 26, 20)
No hagáis caso, por tanto, a vuestros profetas, adivinos, soñadores, agoreros y magos que os dicen: "Vosotros no serviréis al rey de Babilonia". (Jeremías 27, 9)
Mentira tan sólo os profetizan, cuyo resultado será que os harán salir de vuestra tierra, que yo os disperse y perezcáis. (Jeremías 27, 10)
No escuchéis las palabras de esos profetas que os dicen: No serviréis al rey de Babilonia, porque sólo mentiras os profetizan. (Jeremías 27, 14)
Pues yo no los he enviado -dice el Señor-; usurpan mi nombre para profetizar mentiras, y el resultado será que yo os dispersaré y pereceréis vosotros y los profetas que os profetizan". (Jeremías 27, 15)
Y a los sacerdotes y a todo este pueblo les dije: "Esto dice el Señor: No escuchéis las palabras de esos profetas que os dicen: Pronto volverán de Babilonia los utensilios del templo del Señor, pues es mentira lo que os dicen. (Jeremías 27, 16)
Si fuesen profetas, si poseyesen la palabra del Señor, intercederían ante el Señor todopoderoso para que los utensilios que quedan aún en el templo del Señor, en el palacio real de Judá y en Jerusalén no vayan a parar a Babilonia. (Jeremías 27, 18)
Aquel mismo año, al comienzo del reinado de Sedecías, rey de Judá, el quinto mes del año cuarto, el profeta Ananías, hijo de Azur, natural de Gabaón, me dijo en el templo del Señor delante de los sacerdotes y de todo el pueblo: (Jeremías 28, 1)