Gefunden 7516 Ergebnisse für: Espíritu Del Señor
Fineés, hijo de Eleazar, había sido su jefe en otro tiempo. El Señor estaba con él. (I Crónicas 9, 20)
Ellos y sus descendientes tenían a su cargo las puertas del templo del Señor, la tienda. (I Crónicas 9, 23)
Saúl murió por haber sido infiel al Señor: no había observado sus palabras y, además, había preguntado y consultado a una nigromántica. (I Crónicas 10, 13)
No consultó al Señor, que le hizo morir, transfiriendo el reino a David, hijo de Jesé. (I Crónicas 10, 14)
Ya antes, cuando todavía reinaba Saúl, eras tú el que mandabas el ejército de Israel. El Señor te había dicho: Tú apacentarás a mi pueblo, Israel, y tú serás el jefe de mi pueblo, Israel". (I Crónicas 11, 2)
Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto ante el Señor. Ungieron a David por rey de Israel, según la palabra del Señor transmitida por Samuel. (I Crónicas 11, 3)
David iba fortaleciéndose de día en día, y el Señor todopoderoso estaba con él. (I Crónicas 11, 9)
Éstos son los jefes de los héroes de David que estaban a su servicio y lo ayudaban con todo Israel a asegurar su dominio para establecerlo como rey, según la palabra que el Señor había pronunciado sobre Israel. (I Crónicas 11, 10)
pero él se puso en medio del campo, lo defendió y derrotó a los filisteos. El Señor alcanzó de nuevo una gran victoria. (I Crónicas 11, 14)
Entonces los tres, abriéndose camino a través del campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está en la puerta de Belén, la llevaron y se la ofrecieron a David; pero David no quiso beberla y la derramó como ofrenda ante el Señor, diciendo: (I Crónicas 11, 18)
El espíritu se apoderó de Amasay, jefe de los treinta, que dijo: "¡Somos tuyos, David. Estamos contigo, hijo de Jesé. La paz, la paz contigo y con los tuyos, porque tu ayuda es Dios!". David los recibió y los puso entre los jefes de tropa. (I Crónicas 12, 19)
Éste es el total de combatientes equipados para la guerra, que se reunieron en torno a David para transferirle el reino de Saúl, según la orden del Señor: (I Crónicas 12, 24)