Gefunden 4223 Ergebnisse für: Dios Provee
Mas, con todo, no se merecen un duro reproche, porque quizá se extravían buscando a Dios y queriendo encontrarlo; (Sabiduría 13, 6)
Pero maldito el ídolo hecho por mano de hombre, maldito él y su hacedor. Éste, porque lo fabricó; aquél, porque, siendo una cosa corruptible, fue llamado dios. (Sabiduría 14, 8)
Dios aborrece por igual al malvado y a su maldad; (Sabiduría 14, 9)
La visita divina se extenderá a los ídolos de los gentiles, porque en la creación de Dios se han convertido en algo aborrecible, en escándalo para las almas de los hombres y en lazo para los pies de los necios. (Sabiduría 14, 11)
Afligido un padre por un luto prematuro, manda hacer una imagen del hijo tan presto arrebatado; honra hoy como a dios al ayer hombre muerto, y establece entre los suyos ritos y misterios. (Sabiduría 14, 15)
No se contentaron con errar en el conocimiento de Dios, sino que, viviendo en el vasto conflicto que engendra la ignorancia, llamaron paz a tan grandes males. (Sabiduría 14, 22)
Pero un doble castigo vendrá sobre ellos, porque despreciaron a Dios, recurrieron a los ídolos y juraron en falso despreciando la santidad. (Sabiduría 14, 30)
Pero tú, oh Dios nuestro, eres benigno y fiel; eres paciente y lo gobiernas todo con misericordia. (Sabiduría 15, 1)
Después, dedicándose a un trabajo reprobable, del mismo barro modela un dios falso él, que hace bien poco nació de la tierra y volverá bien pronto a ella, de donde fue sacado, cuando le pidan que restituya su vida prestada. (Sabiduría 15, 8)
Pues los hizo un hombre, y el que tiene el espíritu prestado los formó. Pues ningún hombre es capaz de formar un dios que sea semejante a él. (Sabiduría 15, 16)
Nada hay en ellos que pueda hacerlos atrayentes, como sucede a veces a la vista de los animales. Hasta fueron excluidos de la aprobación y bendición de Dios. (Sabiduría 15, 19)
Unas veces la llama se debilitaba, para no consumir los animales enviados contra los malvados y hacerles ver que era la justicia de Dios la que los perseguía. (Sabiduría 16, 18)