Mosaico decorativo

Gefunden 1029 Ergebnisse für: David Y Absalón

  • Al cabo de cuatro años, Absalón dijo al rey: "Permíteme que vaya a Hebrón a cumplir un voto que hice al Señor; (II Samuel 15, 7)

  • El rey le respondió: "Vete en paz". Entonces Absalón partió para Hebrón. (II Samuel 15, 9)

  • Absalón mandó mensajeros a todas las tribus de Israel, para decirles: "Cuando oigáis el sonido de la trompeta, gritaréis: Absalón reina en Hebrón". (II Samuel 15, 10)

  • De Jerusalén habían ido con Absalón doscientos hombres invitados por él, que iban de buena fe, sin saber nada. (II Samuel 15, 11)

  • Absalón mandó a buscar a su propia ciudad de Guiló a Ajitófel, guilonita, consejero de David, que estuvo con él mientras ofrecía el sacrificio. La conjuración se hizo fuerte y los partidarios de Absalón iban aumentando. (II Samuel 15, 12)

  • Uno fue a informar a David: "El corazón de toda la gente de Israel se va tras Absalón". (II Samuel 15, 13)

  • Entonces dijo David a todos sus servidores que estaban con él en Jerusalén: "Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar de Absalón. Daos prisa a salir, no sea que venga a toda prisa, nos sorprenda, haga caer sobre nosotros el mal y pase la ciudad a filo de espada". (II Samuel 15, 14)

  • David dijo a Itay: "Anda, pasa". E Itay de Gat pasó con todos sus hombres y toda su familia que estaba con él. (II Samuel 15, 22)

  • David subía la pendiente de los olivos; subía llorando, con la cabeza cubierta y los pies descalzos, y todo el pueblo que le acompañaba iba también con la cabeza cubierta y llorando. (II Samuel 15, 30)

  • Cuando comunicaron a David que Ajitófel estaba con Absalón, entre los conjurados, dijo: "¡Te suplico, Señor, que hagas fracasar los planes de Ajitófel!". (II Samuel 15, 31)

  • Al llegar David a la cumbre, donde se adora a Dios, le salió al encuentro Jusay, el arquita, con los vestidos desgarrados y polvo sobre su cabeza. (II Samuel 15, 32)

  • David le dijo: "Si vienes conmigo, me serás una carga; (II Samuel 15, 33)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina