Mosaico decorativo

Gefunden 4324 Ergebnisse für: David Como Pastor

  • Santificad mis sábados, como señal entre mí y vosotros, para que se sepa que yo, el Señor, soy vuestro Dios. (Ezequiel 20, 20)

  • Y no sucederá lo que pasa por vuestra mente, cuando andáis diciendo: ¡Seremos como las gentes, como los pueblos de los otros países, adoradores del leño y la piedra! (Ezequiel 20, 32)

  • Como juzgué a vuestros padres en el desierto de Egipto, así os juzgaré a vosotros, dice el Señor Dios. (Ezequiel 20, 36)

  • Os aceptaré gustosamente, como perfume agradable, cuando os haya sacado de entre los pueblos y os haya reunido de los países en los cuales os había dispersado. Y manifestaré mi santidad en vosotros ante los ojos de las gentes. (Ezequiel 20, 41)

  • Ruina, ruina, ruina, como jamás se vio; a esto lo reduciré, hasta que llegue aquel a quien le corresponde el juicio por derecho; a él se lo entregaré. (Ezequiel 21, 32)

  • Como se echa plata, cobre, hierro, plomo y estaño en el horno y se sopla el fuego para fundirlos, así os reuniré en mi cólera y en mi furor y os fundiré. (Ezequiel 22, 20)

  • Como se funde la plata en el horno, así seréis fundidos vosotros dentro de la ciudad y sabréis que yo, el Señor, he desencadenado mi furor contra vosotros". (Ezequiel 22, 22)

  • En ella sus príncipes son como león rugiente ávido de presa, devoran a las personas, se apoderan de haciendas y riquezas y aumentan el número de las viudas. (Ezequiel 22, 25)

  • Los jefes de la ciudad son como lobos ávidos de presa; derraman sangre y matan a las personas para amasar más y más dinero. (Ezequiel 22, 27)

  • Entonces patentizó su desvergüenza y descubrió su desnudez; y yo me aparté de ella como me había apartado de su hermana. (Ezequiel 23, 18)

  • Pues se acercan a ella como se va a una mujer prostituta; así se llegaban a Oholá y a Oholibá, a estas mujeres infames. (Ezequiel 23, 44)

  • Había hablado yo por la mañana al pueblo, y por la tarde murió mi esposa. Al día siguiente hice como se me había ordenado. (Ezequiel 24, 18)


"Ouço interiormente uma voz que constantemente me diz: Santifique-se e santifique!" São Padre Pio de Pietrelcina