Mosaico decorativo

Gefunden 7268 Ergebnisse für: ángel Del Señor

  • Entonces el Señor hizo surgir jueces que los libraron del poder de sus opresores. (Jueces 2, 16)

  • Pero ni aun a sus jueces obedecían. Se prostituyeron ante otros dioses y se prosternaron ante ellos. Se apartaron pronto del camino que habían seguido sus padres, dóciles a los mandamientos del Señor; pero ellos no lo hicieron así. (Jueces 2, 17)

  • El Señor hizo surgir los jueces. El Señor estaba con el juez y los libraba de la mano de sus enemigos mientras vivía el juez, pues se compadecía de ellos al oírles gemir bajo sus opresores y perseguidores. (Jueces 2, 18)

  • La ira del Señor se encendió contra Israel y dijo: "Ya que esta generación ha violado la alianza que yo había establecido con sus padres y no me ha obedecido, (Jueces 2, 20)

  • a fin de probar por su medio a Israel, para ver si sigue o no los caminos del Señor, como los siguieron sus padres". (Jueces 2, 22)

  • Por eso el Señor dejó en paz aquellas naciones, no expulsándolas de momento, ni poniéndolas en manos de Josué. (Jueces 2, 23)

  • Éstas son las naciones que el Señor dejó para probar por su medio a los israelitas que no habían conocido ninguna de las guerras de Canaán (Jueces 3, 1)

  • Ellos sirvieron para probar a Israel, para ver si guardaba los preceptos que el Señor había dado a sus padres por medio de Moisés. (Jueces 3, 4)

  • Los israelitas hicieron lo que desagrada al Señor. Olvidaron al Señor, su Dios, para adorar a los baales y las aserás. (Jueces 3, 7)

  • Entonces la ira del Señor se encendió contra ellos y los entregó a Cusán Risatayín, rey de Edón. Los israelitas estuvieron sometidos a Cusán Risatayín ocho años; (Jueces 3, 8)

  • clamaron al Señor, y el Señor hizo surgir un libertador para salvarlos: Otoniel, hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb. (Jueces 3, 9)

  • El espíritu del Señor vino sobre él, fue juez de Israel y salió a combatir contra Cusán Risatayín, rey de Edón; el Señor se lo puso en sus manos y lo derrotó. (Jueces 3, 10)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina