Mosaico decorativo

Gefunden 633 Ergebnisse für: Obras Da Carne

  • El paladar distingue por el gusto la carne de caza, así el corazón inteligente las palabras mentirosas. (Eclesiástico 36, 19)

  • Así nunca se acaban sus obras, y de él viene la paz sobre la haz de la tierra. (Eclesiástico 38, 8)

  • También el herrero sentado junto al yunque, atento a los trabajos del hierro; el vaho del fuego sus carnes derrite, en el calor de la fragua se debate, el ruido del martillo le ensordece, y en el modelo del objeto tiene fijos sus ojos; pone su corazón en concluir sus obras, y sus vigilias en adornarlas al detalle. (Eclesiástico 38, 28)

  • Como incienso derramad buen olor, abríos en flor como el lirio, exhalad perfume, cantad un cantar, bendecid al Señor por todas sus obras. (Eclesiástico 39, 14)

  • ¡Qué hermosas son todas las obras del Señor! todas sus órdenes se ejecutan a su hora. No hay por qué decir: ¿Qué es esto? Y esto ¿para qué?, que todo se ha de buscar a su tiempo. (Eclesiástico 39, 16)

  • Las obras de toda carne están delante de él, y nada puede ocultarse a sus ojos. (Eclesiástico 39, 19)

  • «Las obras del Señor son todas buenas, a su tiempo provee él a toda necesidad. (Eclesiástico 39, 33)

  • Para toda carne, del hombre hasta la bestia, mas para los pecadores siete veces más: (Eclesiástico 40, 8)

  • Esta sentencia viene del Señor sobre toda carne, ¿por qué desaprobar el agrado del Altísimo? Ya se viva diez, cien, mil años, no se reprocha en el seol la vida. (Eclesiástico 41, 4)

  • Voy a evocar las obras del Señor, lo que tengo visto contaré. Por las palabras del Señor fueron hechas sus obras, y la creación está sometida a su voluntad. (Eclesiástico 42, 15)

  • ¡Qué amables son todas sus obras!: como una centella hay que contemplarlas. (Eclesiástico 42, 22)

  • Se atiza el horno para obras de forja: tres veces más el sol que abrasa las montañas; vapores ardientes despide, ciega los ojos con el brillo de sus rayos. (Eclesiástico 43, 4)


"No juízo final daremos contas a Deus até de uma palavra inútil que tenhamos dito." São Padre Pio de Pietrelcina