Gefunden 2627 Ergebnisse für: Río
También construyó torres en el desierto y abrió muchas cisternas, porque tenía abundante ganado en la llanura y en la meseta. Tenía además labradores y viñadores en las montañas y en los viñedos, ya que era amante de la agricultura. (II Crónicas 26, 10)
Ozías tenía un ejército equipado para la guerra y pronto para salir en campaña, agrupados según el censo realizado por el escriba Ieiel y el secretario Maaseías. Este ejército estaba a las órdenes de Jananías, uno de los oficiales del rey. (II Crónicas 26, 11)
los cuales se opusieron al rey Ozías, diciéndole: "Ozías, no te corresponde a ti ofrecer incienso al Señor, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que han sido consagrados para quemar el incienso. Aléjate del Santuario, porque te has rebelado, y eso no será para ti un título de gloria a los ojos del Señor Dios". (II Crónicas 26, 18)
Ozías, que tenía el incensario en la mano para ofrecer el incienso, se enfureció contra los sacerdotes. Pero en ese mismo momento le brotó lepra en su frente, delante de los sacerdotes, en el Templo del Señor, junto al altar de los perfumes. (II Crónicas 26, 19)
Fue él quien construyó la puerta superior de la Casa del Señor, e hizo muchas obras en el muro del Ofel. (II Crónicas 27, 3)
En el primer mes del primer año de su reinado, Ezequías abrió las puertas de la Casa del Señor y las restauró. (II Crónicas 29, 3)
Después convocó a los sacerdotes y a los levitas, los reunió en el atrio oriental (II Crónicas 29, 4)
y les dijo: "¡Escúchenme, levitas! Purifíquense ahora y purifiquen la Casa del Señor, el Dios de sus padres, eliminando todas las impurezas que hay en el Santuario. (II Crónicas 29, 5)
También cerraron las puertas del Vestíbulo del Templo, extinguieron las lámparas y no ofrecieron más incienso ni holocaustos al Dios de Israel en su Santuario. (II Crónicas 29, 7)
¡Por eso nuestros padres cayeron bajo la espada, y fueron llevados al cautiverio nuestros hijos, nuestras hijas y nuestras mujeres! (II Crónicas 29, 9)
Después, los sacerdotes penetraron en el interior de la Casa del Señor para purificarla, y sacaron al atrio todos los objetos impuros que encontraron en el Templo del Señor: allí los recogían los levitas y los arrojaban al torrente del Cedrón. (II Crónicas 29, 16)
El primer día del primer mes comenzaron la purificación, y al octavo día llegaron al Vestíbulo del Santuario. Emplearon otros ocho días en purificar la Casa del Señor, de manera que la purificación quedó concluida el día dieciséis del primer mes. (II Crónicas 29, 17)