Mosaico decorativo

Gefunden 692 Ergebnisse für: Pan Del Cielo

  • Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. (Mateo 6, 20)

  • Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? (Mateo 6, 26)

  • Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. (Mateo 6, 32)

  • Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el cielo dará cosas buenas a aquellos que se las pidan! (Mateo 7, 11)

  • No son los que me dicen: "Señor, Señor", los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. (Mateo 7, 21)

  • Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». (Mateo 8, 20)

  • ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo. (Mateo 10, 29)

  • Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. (Mateo 10, 32)

  • Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres. (Mateo 10, 33)

  • Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. (Mateo 11, 23)

  • En aquel tiempo, Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. (Mateo 11, 25)

  • Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre». (Mateo 12, 50)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina