Gefunden 21960 Ergebnisse für: Or
Ven, por favor, y maldíceme a este pueblo, porque es más fuerte que yo. Tal vez así podré derrotarlo y expulsarlo del país. Porque yo sé que el que tú bendices, queda bendecido, y el que maldices, queda maldecido". (Números 22, 6)
Balaam les respondió: "Pasen aquí la noche, y yo les daré la respuesta que el Señor me inspire". Entonces los jefes de Moab se quedaron con Balaam. (Números 22, 8)
Balaam respondió a Dios: "Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, me envió este mensaje: (Números 22, 10)
‘Aquí hay un pueblo que salió de Egipto y cubrió toda la tierra. Por eso, ven a maldecírmelo. Tal vez así podré combatir contra él y expulsarlo’". (Números 22, 11)
Dios dijo a Balaam: "No vayas con ellos ni maldigas a ese pueblo, porque está bendecido". (Números 22, 12)
A la mañana siguiente, Balaam se levantó y dijo a los jefes enviados por Balac: "Vuélvanse a su país, porque el Señor me prohibe acompañarlos". (Números 22, 13)
Ellos se presentaron a Balaam y le dijeron: "Así habla Balac, hijo de Sipor: ‘Por favor, no te niegues a venir en mi ayuda. (Números 22, 16)
Yo te colmaré de honores y haré todo lo que me digas. Te ruego que vengas y me maldigas a este pueblo’". (Números 22, 17)
Pero Balaam respondió a los servidores de Balac: "Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, yo no podría transgredir, ni siquiera en lo más mínimo, una orden del Señor, mi Dios. (Números 22, 18)
Con todo, quédense aquí también ustedes esta noche, y veré qué me dice el Señor esta vez". (Números 22, 19)
Durante la noche, Dios se manifestó a Balaam y le dijo: "Si esta gente ha venido a buscarte, puedes ir con ellos. Pero no hagas nada fuera de lo que yo te ordene". (Números 22, 20)
Por la mañana, Balaam se levantó, ensilló su asna y partió junto con los jefes de Moab. (Números 22, 21)