Gefunden 378 Ergebnisse für: Oráculo
Por eso, así habla el Señor: Por haber hablado falsamente y haber tenido visiones engañosas, yo estoy aquí contra ustedes -oráculo del Señor-. (Ezequiel 13, 8)
esos profetas que profetizaban sobre Jerusalén y tenían para ella visiones de paz, cuando no había paz -oráculo del Señor-. (Ezequiel 13, 16)
Así, nunca más el pueblo de Israel andará errante lejos de mí, y no volverá a mancharse con todas sus rebeldías: ellos serán mi Pueblo y yo seré su Dios -oráculo del Señor-. (Ezequiel 14, 11)
Pero si se encuentran en ese país estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, ellos salvarán su vida a causa de su justicia -oráculo del Señor-. (Ezequiel 14, 14)
aunque se encuentren en ese país estos tres hombres, juro por mi vida -oráculo del Señor- que no podrán salvar ni a sus hijos ni a sus hijas: ellos solos se salvarán, mientras que el país quedará desierto. (Ezequiel 14, 16)
aunque se encuentren en ese país estos tres hombres, juro por mi vida -oráculo del Señor- que no podrán salvar ni a sus hijos ni a sus hijas: ellos solos se salvarán. (Ezequiel 14, 18)
aunque se encuentren en ese país Noé, Daniel y Job, juro por mi vida -oráculo del Señor- que no podrán salvar ni a sus hijos ni a sus hijas: ellos solos se salvarán a causa de su justicia. (Ezequiel 14, 20)
Ellos los consolarán, porque ustedes verán su mala conducta y sus obras, y así sabrán que no sin motivo hice todo esto en la ciudad -oráculo del Señor-. (Ezequiel 14, 23)
Yo haré del país una desolación, porque han sido infieles -oráculo del Señor-. (Ezequiel 15, 8)
Yo pasé junto a ti y te vi. Era tu tiempo, el tiempo del amor; extendí sobre ti el borde de mi manto y cubrí tu desnudez; te hice un juramento, hice una alianza contigo -oráculo del Señor- y tú fuiste mía. (Ezequiel 16, 8)
Tu fama se extendió entre las naciones, porque tu belleza era perfecta gracias al esplendor con que yo te había adornado -oráculo del Señor-. (Ezequiel 16, 14)
Y el pan que yo te había dado, la mejor harina, el aceite y la miel con que yo te alimentaba, los ofreciste delante de ellas como perfume de aroma agradable -oráculo del Señor-. (Ezequiel 16, 19)