Mosaico decorativo

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  • No entregues tu cetro, Señor, a los que no son nada: ¡que no se burlen de nuestra ruina! Haz que sus planes se vuelvan contra ellos e inflige un castigo ejemplar a aquel que comenzó a atacarnos. (Ester 14, 11)

  • "Acuérdate de cuando eras pobre y pequeña, y recibías de mi mano alimento. Porque Amán, el primero en dignidad después del rey, ha hablado contra nosotros para eliminaros. (Ester 15, 2)

  • Mucha gente, cuanto más frecuentes son los honores que reciben de la extrema generosidad de sus bienhechores, tanto más se dejan llevar por el orgullo. Y no sólo tratan de perjudicar a nuestros súbditos, sino que también, no pudiendo soportar su descontento, conspiran contra sus mismos bienhechores. (Ester 16, 3)

  • sea una prenda de salvación para nosotros y para los persas de buenos sentimientos y para los que conspiran contra nosotros sea el memorial de su perdición. (Ester 16, 23)

  • En todo esto, Job no pecó ni dijo nada indigno contra Dios. (Job 1, 22)

  • Entonces el Señor le dijo: "¿Te has fijado en mi servidor Job? No hay nadie como él sobre la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal. Él todavía se mantiene firme en su integridad, y en vano me has instigado contra él para perderlo". (Job 2, 3)

  • Pero extiende tu mano contra él y tócalo en sus huesos y en su carne: ¡seguro que te maldecirá en la cara!". (Job 2, 5)

  • En pleno día, chocan contra las tinieblas, y andan a tientas al mediodía, como si fuera de noche. (Job 5, 14)

  • En tiempo de hambre, te librará de la muerte, y en la guerra, del filo de la espada. (Job 5, 20)

  • Estarás protegido contra el azote de las malas lenguas y no temerás cuando llegue la devastación. (Job 5, 21)

  • Las flechas del Todopoderoso están clavadas en mí y mi espíritu absorbe su veneno; los terrores de Dios están enfilados contra mí. (Job 6, 4)

  • ¿Acaso yo soy el Mar o el Dragón marino para que dispongas una guardia contra mí? (Job 7, 12)


"O amor nada mais é do que o brilho de Deus nos homens". São Padre Pio de Pietrelcina