Mosaico decorativo

Gefunden 2093 Ergebnisse für: Guerra Civil En Israel

  • Una vez concluidas estas proezas, bendijeron al Señor con himnos y acciones de gracias, porque él había concedido tan grandes beneficios a Israel y les había dado la victoria. (II Macabeos 10, 38)

  • Cuando los partidarios del Macabeo supieron que Lisias había sitiado la fortaleza, comenzaron a suplicar al Señor con gemidos y lágrimas, unidos a la multitud, pidiéndole que enviara un ángel protector para salvar a Israel. (II Macabeos 11, 6)

  • Judas y sus compañeros -después de invocar al supremo Señor del universo que, sin arietes ni máquinas de guerra, derribó a Jericó en tiempos de Josué- asaltaron ferozmente la muralla. (II Macabeos 12, 15)

  • Una vez derrotados y destruidos estos enemigos, Judas emprendió una campaña contra la plaza fuerte de Efrón, donde se había establecido Lisias con gente de todas partes. Jóvenes vigorosos apostados delante de las murallas combatían con vigor, y en el interior había muchas reservas de máquinas de guerra y proyectiles. (II Macabeos 12, 27)

  • Y entonando en la lengua de sus padres un himno de guerra, cayó sorpresivamente sobre los hombres de Gorgias y los derrotó. (II Macabeos 12, 37)

  • "Los judíos llamados asideos, capitaneados por Judas Macabeo, fomentan la guerra y las sediciones, y no dejan que el reino viva en paz. (II Macabeos 14, 6)

  • Mientras las tropas de Nicanor avanzaban al son de trompetas y cantos de guerra, (II Macabeos 15, 25)

  • Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel, (Proverbios 1, 1)

  • Los proyectos se afianzan con el consejo y la guerra se hace con estrategia. (Proverbios 20, 18)

  • porque la guerra se gana con estrategia y la victoria, con el número de consejeros. (Proverbios 24, 6)

  • Yo, Cohélet, he sido rey de Israel, en Jerusalén, (Eclesiastés 1, 12)

  • un tiempo para amar y un tiempo para odiar, un tiempo de guerra y un tiempo de paz. (Eclesiastés 3, 8)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina