Mosaico decorativo

Gefunden 419 Ergebnisse für: Gloria

  • ¡Levántate, resplandece, porque llega tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti! (Isaías 60, 1)

  • Porque las tinieblas cubren la tierra y una densa oscuridad, a las naciones, pero sobre ti brillará el Señor y su gloria aparecerá sobre ti. (Isaías 60, 2)

  • Hasta ti llegará la gloria del Líbano, con el ciprés, el olmo y el abeto, para glorificar el lugar de mi Santuario, para honrar el lugar donde se posan mis pies. (Isaías 60, 13)

  • En tu pueblo, todos serán justos y poseerán la tierra para siempre: serán un retoño de mis plantaciones, obra de mis manos, para manifestar mi gloria. (Isaías 60, 21)

  • a cambiar su ceniza por una corona, su ropa de luto por el óleo de la alegría, y su abatimiento por un canto de alabanza. Ellos serán llamados "Encinas de justicia", "Plantación del Señor, para su gloria". (Isaías 61, 3)

  • Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor. (Isaías 62, 2)

  • ¡Escuchen la palabra del Señor, ustedes que se estremecen ante su palabra! Dicen sus hermanos, los que tienen odio contra ustedes y los rechazan a causa de mi Nombre: "Que el Señor manifieste su gloria, así veremos la alegría de ustedes". Pero son ellos los que se avergonzarán. (Isaías 66, 5)

  • Entonces, yo mismo vendré a reunir a todas las naciones y a todas las lenguas, y ellas vendrán y verán mi gloria. (Isaías 66, 18)

  • Yo les daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones: a Tarsis, Put, Lud, Mésec, Ros, Tubal y Javán, a las costas lejanas que no han oído hablar de mí ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria a las naciones. (Isaías 66, 19)

  • ¿Cambia de dioses una nación? -¡y sin embargo, esos no son dioses!-. Pero mi pueblo ha cambiado su Gloria por algo que no sirve de nada. (Jeremías 2, 11)

  • El que se gloría, que se gloríe de esto: de tener inteligencia y conocerme. Porque yo soy el Señor, el que practica la fidelidad, el derecho y la justicia sobre la tierra. Sí, es eso lo que me agrada, -oráculo del Señor-. (Jeremías 9, 23)

  • Porque así como la faja se adhiere a la cintura del hombre, así yo me había adherido a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá -oráculo del Señor- para que ellos fueran mi pueblo, mi renombre, mi honor y mi gloria. ¡Pero no han escuchado! (Jeremías 13, 11)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina