Mosaico decorativo

Gefunden 3905 Ergebnisse für: Bendición De Dios

  • Así habla el Señor, el Dios de Israel: Escribe en un libro todas las palabras que yo te he dirigido, (Jeremías 30, 2)

  • sino que servirán al Señor, su Dios, y a David, su rey, que yo les suscitaré. (Jeremías 30, 9)

  • Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su Dios. (Jeremías 30, 22)

  • En aquel tiempo -oráculo del Señor- yo seré el Dios de todas las familias de Israel y ellos serán mi Pueblo. (Jeremías 31, 1)

  • Porque llega el día en que los vigías gritarán sobre la montaña de Efraím: "¡De pie, subamos a Sión, hacia el Señor, nuestro Dios!". (Jeremías 31, 6)

  • Oigo muy bien a Efraím que se estremece de pesar: "Me has corregido, y yo acepté la corrección como un ternero no domado. Conviérteme y yo me convertiré, porque tú, Señor, eres mi Dios. (Jeremías 31, 18)

  • Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: De nuevo se dirá esta palabra en el país de Judá y en sus ciudades, cuando yo haya cambiado su suerte: ¡Que el Señor te bendiga, morada de justicia, Montaña santa! (Jeremías 31, 23)

  • Esta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel, después de aquellos días -oráculo del Señor-: pondré mi Ley dentro de ellos, y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. (Jeremías 31, 33)

  • "Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Toma estas escrituras -la que está sellada y la que está abierta- y mételas en una vasija de arcilla, para que se conserven por mucho tiempo. (Jeremías 32, 14)

  • Porque así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: De nuevo se comprarán casas, campos y viñas en este país". (Jeremías 32, 15)

  • Tú das prueba de fidelidad a millares, y retribuyes la iniquidad de los padres en el pecho de sus hijos después de ellos. ¡Dios grande y fuerte, cuyo nombre es Señor de los ejércitos, (Jeremías 32, 18)

  • Yo, el Señor, soy el Dios de todo ser viviente: ¿hay algo imposible para mí? (Jeremías 32, 27)


"Quanto maiores forem os dons, maior deve ser sua humildade, lembrando de que tudo lhe foi dado como empréstimo." São Padre Pio de Pietrelcina