Gefunden 2491 Ergebnisse für: Rey
El rey se compadeció y lo dejó libre; más todavía, le perdonó la deuda. (Evangelio según San Mateo 18, 27)
Pero apenas salió el empleado de la presencia del rey, se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y casi lo ahogaba, gritándole: «Págame lo que me debes.» (Evangelio según San Mateo 18, 28)
Digan a la hija de Sión: «Mira que tu rey viene a ti con toda sencillez, montado en una burra, un animal de carga.» (Evangelio según San Mateo 21, 5)
Háblenme del bautismo que daba Juan: este asunto ¿de dónde venía, de Dios, o de los hombres?» Ellos reflexionaron: «Si decimos que este asunto venía de Dios, él nos replicará: Pues ¿por qué no le creyeron? (Evangelio según San Mateo 21, 25)
Porque Juan vino a abrirles el camino derecho, y ustedes no le creyeron, mientras que los publicanos y las prostitutas le creyeron. Ustedes fueron testigos, pero ni con esto se arrepintieron y le creyeron. (Evangelio según San Mateo 21, 32)
«Aprendan algo del Reino de los Cielos. Un rey preparaba las bodas de su hijo, (Evangelio según San Mateo 22, 2)
Los demás tomaron a los servidores del rey, los maltrataron y los mataron. (Evangelio según San Mateo 22, 6)
El rey se enojó y envió a sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos e incendiaron su ciudad. (Evangelio según San Mateo 22, 7)
Después entró el rey para conocer a los que estaban sentados a la mesa, y vio un hombre que no se había puesto el traje de fiesta. (Evangelio según San Mateo 22, 11)
Entonces el rey dijo a sus servidores: Atenlo de pies y manos y échenlo a las tinieblas de fuera. Allí será el llorar y el rechinar de dientes. (Evangelio según San Mateo 22, 13)
Entonces el Rey dirá a los que están a su derecha: «Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo. (Evangelio según San Mateo 25, 34)
El Rey responderá: «En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí.» (Evangelio según San Mateo 25, 40)