Gefunden 2374 Ergebnisse für: Mar
Si el leproso es demasiado pobre para pagar todo eso, tomará un solo cordero como sacrificio de reparación, como ofrenda mecida para hacer reparación por él, y además como oblación una décima de flor de harina amasada con aceite, un cuartillo de aceite (Levítico 14, 21)
El sacerdote tomará el cordero del sacrificio por el delito y el cuartillo de aceite, y los mecerá como ofrenda ante Yavé. (Levítico 14, 24)
Después de haber sacrificado el cordero del sacrificio por el delito, el sacerdote tomará sangre de la víctima de reparación y mojará el lóbulo de la ore ja derecha del que se purifica y el pulgar de su mano derecha y el de su pie derecho. (Levítico 14, 25)
Luego derramará parte del aceite sobre la palma de su mano izquierda; (Levítico 14, 26)
Derramará el resto del aceite que le quede en la mano sobre la cabeza del que se purifica, haciendo reparación por él ante Yavé. (Levítico 14, 29)
Luego tomarán piedras y las colocarán en el lugar de las primeras, y también mezcla nueva para revocar la casa. (Levítico 14, 42)
Entonces ofrecerá por la casa un sacrificio por el pecado; tomará dos pájaros, madera de cedro, escarlata e hisopo; (Levítico 14, 49)
Al octavo día tomará dos tórtolas o dos pichones y se presentará ante Yavé a la entrada de la Tienda de las Citas para entregarlos al sacerdote. (Levítico 15, 14)
Al octavo día tomará para sí dos tórtolas o dos pichones y los presentará al sacerdote a la entrada de la Tienda de las Citas. (Levítico 15, 29)
Luego tomará los dos machos cabríos y los presentará ante Yavé a la entrada de la Tienda de las Citas. (Levítico 16, 7)
Tomará del altar que está ante Yavé un incensario lleno de brasas y dos puñados de incienso aromático en polvo y lo llevará todo detrás del velo. Pondrá el incienso sobre el fuego delante de Yavé de manera que la nube del incienso envuelva el Lugar del Perdón que está encima del Arca, no sea que muera. (Levítico 16, 12)
saldrá hacia el altar que está ante Yavé y hará sobre él la expiación. Tomará sangre del novillo y del macho cabrío que esparcirá en su derredor después de untar los cuernos del altar. (Levítico 16, 18)