Encontrados 446 resultados para: según

  • Dios creó los grandes monstruos marinos, todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas según su especie, y el mundo volátil según su especie. Vio Dios que esto estaba bien. (Génesis 1, 21)




  • Dios dijo: "Produzca la tierra animales vivientes según su especie: ganados, reptiles y bestias salvajes según su especie". Y así fue. (Génesis 1, 24)

  • Dios hizo las bestias de la tierra, los ganados y los reptiles campestres, cada uno según su especie. Vio Dios que esto estaba bien. (Génesis 1, 25)

  • Adán, a la edad de ciento treinta años, engendró un hijo a su imagen, según su semejanza, y le llamó Set. (Génesis 5, 3)

  • A partir de éstos se hizo la repartición de las naciones en las islas: cada uno con su tierra según su lengua y su nación, según su familia. (Génesis 10, 5)

  • Tales fueron los hijos de Cam según sus clanes, lenguas, países y naciones. (Génesis 10, 20)

  • Éstos fueron los hijos de Sem según sus familias, lenguas, países y naciones. (Génesis 10, 31)




  • Tales fueron las familias de los hijos de Noé según sus generaciones y naciones. A partir de ellos se hizo la repartición de las naciones sobre la tierra después del diluvio. (Génesis 10, 32)

  • Abrán tenía noventa y nueve años cuando se le apareció el Señor y le dijo: "Yo soy Dios todopoderoso; procede según mi voluntad y sé perfecto. (Génesis 17, 1)

  • Voy a bajar a ver si realmente han obrado o no según las quejas que han llegado hasta mí; lo voy a comprobar". (Génesis 18, 21)

  • Tales son los hijos de Ismael, y tales sus nombres según sus poblados y campamentos: doce jefes de tribus. (Génesis 25, 16)

  • Sus hijos habitaron desde Javilá hasta Sur, enfrente de Egipto, según se va a Asiria. Él se estableció enfrente de todos sus hermanos. (Génesis 25, 18)




“O Senhor sempre orienta e chama; mas não se quer segui-lo e responder-lhe, pois só se vê os próprios interesses. Às vezes, pelo fato de se ouvir sempre a Sua voz, ninguém mais se apercebe dela; mas o Senhor ilumina e chama. São os homens que se colocam na posição de não conseguir mais escutar.” São Padre Pio de Pietrelcina