Encontrados 165 resultados para: montes

  • Tanto crecieron las aguas sobre la tierra, que llegaron a cubrir todos los montes más altos que hay bajo el cielo. (Génesis 7, 19)

  • Las aguas subieron siete metros y medio por encima de los montes más altos. (Génesis 7, 20)

  • y el día diecisiete del séptimo mes el arca quedó anclada sobre los montes de Ararat. (Génesis 8, 4)

  • Las aguas siguieron bajando hasta el mes décimo, y el primer día de este mes aparecieron las cimas de los montes. (Génesis 8, 5)

  • El valle de Sidín estaba lleno de pozos de betún. Los reyes de Sodoma y Gomorra se dieron a la fuga y cayeron allí muchos, y los que pudieron salvarse huyeron a los montes. (Génesis 14, 10)

  • Huyó con todo lo que tenía, atravesó el río y partió en dirección a los montes de Galaad. (Génesis 31, 21)

  • y, tomando consigo a sus hermanos, le persiguió por espacio de siete días, hasta darle alcance en los montes de Galaad. (Génesis 31, 23)

  • bendiciones de espigas y frutos, bendiciones de los montes antiguos, delicias de los collados eternos; caigan sobre la cabeza de José, sobre el elegido entre sus hermanos. (Génesis 49, 26)

  • Cayeron sobre ellos los amalecitas y los cananeos, que habitaban aquellos montes, los derrotaron y los persiguieron hasta Jormá. (Números 14, 45)

  • Balaán pronunció esta profecía: "Balac me hace venir de Asiria, el rey de Moab, de los montes del este: Ven, maldíceme a Jacob, ven, amenaza a Israel. (Números 23, 7)

  • Partieron de Almón Diblatáyim y acamparon en los montes Abarín frente a Nebo. (Números 33, 47)

  • Partieron de los montes Abarín y acamparon en los Llanos de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó; (Números 33, 48)

“Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma e de que a cruz deve ser o nosso pão cotidiano. Assim como o corpo precisa ser nutrido, também a alma precisa da cruz, dia a dia, para purificá-la e desapegá-la das coisas terrenas. Não queremos entender que Deus não quer e não pode salvar-nos nem santificar-nos sem a cruz. Quanto mais Ele chama uma alma a Si, mais a santifica por meio da cruz.” São Padre Pio de Pietrelcina