Mosaico decorativo

Encontrados 2306 resultados para: Vid

  • El ejército, dividido en dos partes, avanzaba al sonido de las trompetas. (I Macabeos 9, 12)

  • Jonatán entonces habló así a los suyos: "¡Ánimo! Luchemos por nuestras vidas, pues hoy no es como ayer o anteayer. (I Macabeos 9, 44)

  • Él aceptó, prometió lealtad a las propuestas y juró no hacerle daño alguno durante su vida. (I Macabeos 9, 71)

  • La caballería se dispersó por la llanura, y los fugitivos llegaron a Asdod y entraron en el templo de Dagón, su ídolo, para salvar la vida. (I Macabeos 10, 83)

  • se olvidó de las promesas hechas, volvió las espaldas a Jonatán y no le reconoció los servicios prestados, sino que comenzó a maltratarlo de mil modos. (I Macabeos 11, 53)

  • Cuando los perseguidores los vieron dispuestos a luchar por su vida, se volvieron. (I Macabeos 12, 51)

  • Pues bien, jamás intentaré salvar mi vida en tiempos de opresión, pues no soy yo mejor que mis hermanos. (I Macabeos 13, 5)

  • Simón envió a Demetrio algunos hombres escogidos para pedirle la inmunidad del país, pues toda la actividad de Trifón no era más que saqueos. (I Macabeos 13, 34)

  • Cada cual se sentaba a la sombra de su vid y de su higuera, y nadie le inquietaba. (I Macabeos 14, 12)

  • En las frecuentes batallas libradas en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, de la familia de Yoarib, y sus hermanos, han expuesto con peligro sus vidas y han resistido a los enemigos de su nación para salvar el templo y la ley, conquistando gloria imperecedera para su nación. (I Macabeos 14, 29)

  • A sus órdenes los judíos consiguieron expulsar a los paganos de los territorios ocupados, especialmente de la ciudad de David, Jerusalén, donde habían construido una ciudadela, de la que salían profanando los aledaños del templo e infligiendo graves ofensas a su santidad. (I Macabeos 14, 36)

  • Pero ahora yo soy viejo, mientras vosotros, gracias al altísimo, estáis en la plenitud de la vida. Ocupad mi puesto y el de mis hermanos; luchad por vuestra patria, y que la ayuda del cielo esté con vosotros". (I Macabeos 16, 3)


"Vive-se de fé, não de sonhos." São Padre Pio de Pietrelcina