Encontrados 2268 resultados para: Um
Mientras estaba asediado, el rey Acaz aumentó sus pecados contra el Señor. (II Crónicas 28, 22)
Cuando los levitas estuvieron en sus sitios con los instrumentos de David y los sacerdotes con las trompetas, (II Crónicas 29, 26)
Ezequías mandó ofrecer el holocausto sobre el altar. Al comenzar el holocausto, comenzaron también las alabanzas del Señor al son de las trompetas en armonía con los instrumentos de David, rey de Israel. (II Crónicas 29, 27)
ya que no se había podido celebrar a su debido tiempo, puesto que los sacerdotes no se habían purificado en número suficiente y el pueblo no se había reunido en Jerusalén. (II Crónicas 30, 3)
y determinaron correr la voz por todo Israel, desde Berseba hasta Dan, para que vinieran a Jerusalén a celebrar una pascua en honor del Señor, Dios de Israel, pues pocos habían cumplido lo prescrito. (II Crónicas 30, 5)
Sólo algunos de Aser, Manasés y Zabulón se humillaron y fueron a Jerusalén. (II Crónicas 30, 11)
Todos los de Judá estuvieron de acuerdo en cumplir la orden del rey y de los jefes como lo había mandado el Señor. (II Crónicas 30, 12)
Un gran número de personas de Efraín, de Manasés, de Isacar y de Zabulón no se habían purificado, es decir, comieron la víctima pascual sin conformarse a lo prescrito, pero Ezequías oró por ellos así: "El Señor, que es bueno, perdone (II Crónicas 30, 18)
Azarías, de la familia de Sadoc y sumo sacerdote, le dijo: "Desde que vinieron a traer las ofrendas al templo del Señor, hemos comido hasta saciarnos y ha sobrado en abundancia porque el Señor ha bendecido a su pueblo; aquí está amontonado lo que sobra". (II Crónicas 31, 10)
Se reunió una gran muchedumbre y cegaron todas las fuentes, así como el canal subterráneo, para que cuando llegaran los asirios no encontraran agua en abundancia. (II Crónicas 32, 4)
Ezequías murió y fue sepultado en la subida hacia las tumbas de los hijos de David. Todo Judá y los habitantes de Jerusalén le rindieron honores. Le sucedió en el trono su hijo Manasés. (II Crónicas 32, 33)
y no permitiré de nuevo que los israelitas anden errantes fuera de la tierra que he dado a sus padres con tal que hagan lo que yo les he ordenado y cumplan la ley, los mandamientos y preceptos que les di por medio de Moisés". (II Crónicas 33, 8)