Encontrados 1948 resultados para: Tierra Seca
Viva Nabucodonosor, rey de toda la tierra, y viva su poder, que te ha enviado para restablecer el orden en todos los seres vivientes; ya que, gracias a ti, no sólo los hombres le sirven, sino hasta las bestias salvajes, los animales domésticos y las aves del cielo viven, gracias a tu poder, para Nabucodonosor y toda su dinastía. (Judit 11, 7)
Hemos oído hablar de tu sabiduría y de la habilidad de tu espíritu, y toda la tierra sabe que tú solo en todo el reino eres hábil, rico de experiencia y prodigioso en campañas guerreras. (Judit 11, 8)
Así que yo, tu sierva, conociendo todo esto, he huido de ellos, y Dios me ha enviado para realizar contigo hazañas tales que toda la tierra, cuando las sepa, quedará estupefacta. (Judit 11, 16)
Eres muy hermosa y muy lista. Si haces lo que has dicho, tu Dios será mi Dios, vivirás en el palacio de Nabucodonosor y alcanzarás renombre en toda la tierra". (Judit 11, 23)
Ozías decía: "Bendita seas tú, hija del Dios altísimo, entre todas las mujeres de la tierra, y bendito el Señor Dios, que creó los cielos y la tierra, y te ha guiado hasta cortar la cabeza del jefe de nuestros enemigos. (Judit 13, 18)
Quisieron incendiar mi tierra, pasar a los jóvenes al filo de la espada, estrellar contra el suelo a los niños de pecho, llevarse como botín a los muchachos y raptar a las doncellas. (Judit 16, 4)
El rey impuso un tributo sobre la tierra y las islas del mar. (Ester 10, 1)
tuvo este sueño: Gritos y tumultos, truenos y terremotos, desquiciamiento en la tierra. (Ester 11, 5)
Fue aquél un día de tinieblas y oscuridad. La tribulación y la angustia, la aflicción y el pánico invadieron la tierra. (Ester 11, 8)
Como jefe de pueblos incontables y señor de toda la tierra, no quiero abusar de la grandeza de mi poderío, sino gobernar a mis vasallos con moderación y clemencia para que pasen una vida tranquila, sin temores, y gocen de la paz tan deseada por todos los hombres. (Ester 13, 2)
nos ha informado que, disperso entre todas las naciones de la tierra, existe un pueblo odioso por sus leyes, de costumbres contrarias a las de los demás pueblos y que siempre desprecia las órdenes del rey, impidiendo así que produzcan efecto las disposiciones de gobierno que de mí emanan. (Ester 13, 4)
Tú has creado el cielo y la tierra y las maravillas que hay bajo el firmamento. (Ester 13, 10)