Mosaico decorativo

Encontrados 1948 resultados para: Tierra Seca

  • Ella cayó a sus pies, y se postró en tierra. Tomó a su hijo y salió. (II Reyes 4, 37)

  • En una de sus incursiones, los sirios se llevaron de la tierra de Israel a una muchacha que fue a parar al servicio de la mujer de Naamán. (II Reyes 5, 2)

  • Acto seguido regresó con toda su comitiva adonde el hombre de Dios, y en pie ante él, dijo: "Reconozco que no hay otro dios en toda la tierra fuera del Dios de Israel. Y ahora, dígnate recibir un regalo de tu siervo". (II Reyes 5, 15)

  • Naamán dijo: "Déjame llevar tierra, la carga de un par de mulas, pues tu siervo no ofrecerá ya holocaustos y sacrificios a otros dioses fuera del Señor. (II Reyes 5, 17)

  • Reconoced que de las palabras pronunciadas por el Señor contra la casa de Ajab, por medio de su siervo Elías, ni una sola ha caído por tierra". (II Reyes 10, 10)

  • Por otra parte, ¿es que he ido yo contra este lugar para devastarlo sin el consentimiento del Señor? El Señor me ha dicho: Anda contra esa tierra y destrúyela". (II Reyes 18, 25)

  • hasta que yo venga a trasladaros a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de mosto, tierra de pan y de viñas, tierra de aceite y de miel. Así viviréis y no moriréis. No hagáis caso de Ezequías, porque os engaña, diciendo: El Señor nos librará. (II Reyes 18, 32)

  • ¿Dónde están los dioses de Jamat y Arpad? ¿Dónde los dioses de Sefarváyim, de Hená y de Avá? ¿Dónde están los dioses de la tierra de Samaría? ¿Es que libraron a Samaría de mi mano? (II Reyes 18, 34)

  • ¿Qué Dios de estos países es el que ha librado su tierra de mi mano, para que el Señor libre a Jerusalén de mi poder?". (II Reyes 18, 35)

  • Voy a infundirle un espíritu tal que, al oír cierta noticia, se volverá a su tierra, y allí le haré morir a espada". (II Reyes 19, 7)

  • oró así ante él: "¡Señor, Dios de Israel, que estás sentado sobre los querubines! Tú solo eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú has hecho los cielos y la tierra. (II Reyes 19, 15)

  • Por tanto, Dios nuestro, sálvanos de sus manos, y sepan todos los reinos de la tierra que tú solo, Señor, eres Dios". (II Reyes 19, 19)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina