Mosaico decorativo

Encontrados 2120 resultados para: Tierra Prometida Josué 12

  • Me dijeron: Haznos un Dios que vaya delante de nosotros, porque ese Moisés, que nos ha sacado de la tierra de Egipto, no sabemos qué ha sido de él. (Exodo 32, 23)

  • El Señor dijo a Moisés: "Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que has sacado de Egipto, a la tierra que juré dar a Abrahán, Isaac y Jacob, diciendo: Se la daré a tu descendencia. (Exodo 33, 1)

  • sube a la tierra que mana leche y miel; pero yo no subiré en medio de ti, porque eres un pueblo de cabeza dura, y yo te aniquilaría por el camino". (Exodo 33, 3)

  • El Señor hablaba a Moisés cara a cara, como se habla entre amigos. Luego Moisés volvía al campamento; pero Josué, su ministro, hijo de Nun, joven todavía, no se apartaba de la tienda. (Exodo 33, 11)

  • ¿Cómo ha de conocerse que tu pueblo y yo hemos hallado gracia a tus ojos? Solamente si tú vienes con nosotros y haces que tu pueblo y yo seamos una nación distinta entre todos los pueblos de la tierra". (Exodo 33, 16)

  • Moisés se echó al instante en tierra y, adorando, dijo: (Exodo 34, 8)

  • El Señor respondió: "Mira, yo establezco una alianza; voy a hacer a la vista de todo el pueblo maravillas como no se han hecho nunca en toda la tierra, ni entre nación alguna; todo el pueblo, en medio del cual estás, verá la obra del Señor, porque es tremendo lo que yo voy a hacer contigo. (Exodo 34, 10)

  • No hagas pacto alguno con los habitantes de la tierra en la que vas a entrar, para que no te hagan caer en sus redes. (Exodo 34, 12)

  • No harás pacto alguno con los habitantes de la tierra, no sea que ellos, al prostituirse ante sus dioses para ofrecerles sacrificios, te inviten y comas de sus sacrificios. (Exodo 34, 15)

  • Yo echaré a las naciones delante de ti, ensancharé tus fronteras y nadie codiciará tu tierra cuando subas a presentarte ante el Señor, tu Dios, tres veces al año. (Exodo 34, 24)

  • Llevarás a la casa del Señor, tu Dios, lo más florido de las primicias de tu tierra. No cocerás un cabrito en la leche de su madre". (Exodo 34, 26)

  • una llama que salía de la presencia del Señor consumió el holocausto y las grasas sobre el altar. Ante esta visión, todo el pueblo lanzó gritos de alegría y cayeron rostro en tierra. (Levítico 9, 24)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina