Encontrados 2028 resultados para: Tierra Buena
Os tomaré de entre las gentes donde estáis, os recogeré de todos los países y os conduciré a vuestra tierra. (Ezequiel 36, 24)
Habitaréis entonces en la tierra que di a vuestros padres, seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios. (Ezequiel 36, 28)
La tierra desolada, donde el viandante no veía más que devastación, será cultivada de nuevo. (Ezequiel 36, 34)
Entonces se dirá: La tierra que estaba hasta ahora devastada se ha convertido como en un jardín de Edén, y las ciudades arruinadas, demolidas y destruidas son de nuevo fortalezas habitadas. (Ezequiel 36, 35)
Pr eso profetiza y diles: Esto dice el Señor Dios: Mirad, yo abriré vuestras tumbas, os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os llevaré a la tierra de Israel. (Ezequiel 37, 12)
y dirás: Esto dice el Señor Dios: Yo recogeré a los israelitas de entre las naciones a las que emigraron y los congregaré de todas partes para llevarlos a su tierra. (Ezequiel 37, 21)
Haré de ellos un solo pueblo en mi tierra, en los montes de Israel; tendrán todos un solo rey y ya no serán dos naciones, dos reinos divididos. (Ezequiel 37, 22)
Habitarán la tierra que yo di a mi siervo Jacob, donde habitaron vuestros padres. Allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos siempre. David, mi siervo, será su príncipe eternamente. (Ezequiel 37, 25)
Subirás, llegarás al país como un huracán, como un nubarrón que cubrirá la tierra, tú y todas tus huestes y los numerosos pueblos que están contigo. (Ezequiel 38, 9)
Iré a saquear, a pillar botín, a extender la mano sobre ruinas repobladas y sobre un pueblo congregado de entre las naciones, que está entregado a reponer el ganado y la hacienda y que habita en el corazón de la tierra. (Ezequiel 38, 12)
Subirás contra mi pueblo Israel como un nublado que cubre el país. Será al fin de los tiempos cuando yo te haga venir a mi tierra a fin de que las gentes me conozcan, al manifestar yo mi santidad en ti, oh Gog, ante sus ojos. (Ezequiel 38, 16)
Pero aquel día, cuando Gog llegue a la tierra de Israel, dice el Señor Dios, mi ira explotará (Ezequiel 38, 18)