Encontrados 2028 resultados para: Tierra Buena
Pero yo tenderé mi red sobre él y quedará preso en mi redada; y le conduciré a Babilonia, a la tierra de los caldeos, pero no la verá y morirá allí. (Ezequiel 12, 13)
Y dirás al pueblo del país: Esto dice el Señor Dios a los habitantes de Jerusalén y a la tierra de Israel: Comerán su pan con angustia y beberán su agua con estremecimiento, porque su tierra será devastada a causa de la violencia de todos sus habitantes. (Ezequiel 12, 19)
Las ciudades populosas quedarán desiertas y la tierra será desolada, y sabréis que yo soy el Señor". (Ezequiel 12, 20)
"Hijo de hombre, ¿qué significa ese proverbio que andáis repitiendo acerca de la tierra de Israel: Pasan los días y toda visión se desvanece? (Ezequiel 12, 22)
Caerá mi mano sobre los profetas que tienen visiones falsas y anuncian presagios mentirosos, no serán admitidos en el consejo de mi pueblo, no serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni entrarán en la tierra de los hijos de Jacob, y sabréis que yo soy el Señor Dios. (Ezequiel 13, 9)
Derribaré el muro que habéis revocado de argamasa, lo echaré por tierra hasta que aparezcan sus cimientos. Se desplomará y pereceréis entre los escombros; sabréis entonces que yo soy el Señor. (Ezequiel 13, 14)
"Hijo de hombre, si un país peca contra mí y comete un crimen, yo extenderé mi mano contra él, le quitaré los víveres, mandaré el hambre a aquella tierra y exterminaré en ella hombres y animales. (Ezequiel 14, 13)
Dirás: Esto dice el Señor a Jerusalén: Tus orígenes y tu nacimiento proceden de la tierra de los cananeos; tu padre fue un amorreo y tu madre una hitita. (Ezequiel 16, 3)
Multiplicaste tus prostituciones en la tierra de los comerciantes, los caldeos, y tampoco quedaste harta. (Ezequiel 16, 29)
Había también otra águila grande, de largas alas y espeso plumaje. Y he aquí que esta vid tendió sus raíces hacia ella, hacia ella alargó sus sarmientos, para que la regase más que la tierra donde estaba plantada. (Ezequiel 17, 7)
Mas fue arrancada con furor, derribada en tierra, y el viento del este agostó sus frutos; quedó rota, su rama robusta se secó y lo devoró todo el fuego. (Ezequiel 19, 12)
Ahora está plantada en el desierto, en tierra árida y reseca. (Ezequiel 19, 13)