Mosaico decorativo

Encontrados 1317 resultados para: Son

  • Ella dijo: "¡Sansón, los filisteos!". Él se despertó y se dijo: "Saldré como tantas otras veces y me las arreglaré". Pero no sabía que el Señor lo había abandonado. (Jueces 16, 20)

  • Los jefes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a Dagón, su dios, y celebrar su triunfo; y decían: "Nuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sansón, nuestro enemigo". (Jueces 16, 23)

  • El pueblo, al verlo, alababa a su dios, gritando: "Nuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sansón, nuestro enemigo, que asolaba nuestros campos y mató a tantos de los nuestros". (Jueces 16, 24)

  • En medio de su alegría, dijeron: "Que traigan a Sansón para que nos divierta". Lo sacaron de la cárcel y se divirtieron con él. Lo habían puesto entre las columnas. (Jueces 16, 25)

  • Entonces Sansón dijo al joven que lo llevaba de la mano: "Llévame hasta las columnas sobre las que descansa el edificio para que pueda apoyarme en ellas". (Jueces 16, 26)

  • El edificio estaba lleno de hombres y de mujeres. Estaban todos los jefes de los filisteos, y en la parte de arriba había unos tres mil hombres y mujeres viendo cómo se divertían con Sansón. (Jueces 16, 27)

  • Entonces Sansón invocó al Señor así: "Señor, Señor, te lo suplico, acuérdate de mí. Dame las fuerzas tan sólo una vez más, y de un solo golpe me vengaré de todos los filisteos por la pérdida de mis ojos". (Jueces 16, 28)

  • Sansón palpó las dos columnas centrales sobre las que descansaba el edificio, e hizo fuerza sobre ellas, sobre una con la mano derecha y sobre la otra con la mano izquierda. (Jueces 16, 29)

  • Los de Dan entronizaron el ídolo para adorarlo, y Jonatán, hijo de Guersón, hijo de Moisés, él y sus hijos, fueron los sacerdotes de la tribu de Dan hasta el destierro. (Jueces 18, 30)

  • Ella durmió a sus pies hasta la mañana, levantándose antes de que pudiesen distinguirse las personas. Booz le había dicho: "Que no se sepa que una mujer ha venido a la era". (Rut 3, 14)

  • Aminadab a Nasón, Nasón a Salmón, (Rut 4, 20)

  • Él levanta del polvo al miserable, él saca al mendigo del estiércol para hacer que se siente con los nobles y asignarle un trono glorioso; porque suyos son los pilares de la tierra, y sobre ellos ha puesto él el orbe. (I Samuel 2, 8)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina