Mosaico decorativo

Encontrados 466 resultados para: Segundo Libro De Samuel

  • Hijos de Josías: Yojanán, el primogénito; Joaquín, el segundo; Sedecías, el tercero; Salún, el cuarto. (I Crónicas 3, 15)

  • Joel fue el primero; Safán, el segundo; luego Yanai y Safat, en Basán. (I Crónicas 5, 12)

  • (13 )Hijos de Samuel: Joel, el primogénito, y Abías, el segundo. (I Crónicas 6, 28)

  • (18 )Eran éstos, junto con sus hijos: de los descendientes de Quehat: Hemán, el cantor, hijo de Joel, hijo de Samuel, (I Crónicas 6, 33)

  • Hijos de Tolá: Uzí, Refayas, Yeriel, Yajmay, Yibsán y Samuel, jefes de las familias patriarcales de Tolá. Estos sumaban en los días de David 22.600 hombres valerosos, agrupados por linajes. (I Crónicas 7, 2)

  • Maquir tomó una mujer para Jupín y Supín. Su hermana se llamaba Maacá. El nombre del segundo hijo de Manasés era Selofjad. Selofjad tuvo hijas. (I Crónicas 7, 15)

  • Benjamín engendró a Bela, su primogénito; a Asbel, el segundo; a Ajraj, el tercero; (I Crónicas 8, 1)

  • Hijos de Esec, su hermano: Ulán, su primogénito; Yehús, el segundo, y Elifélet el tercero. (I Crónicas 8, 39)

  • Todos los israelitas fueron agrupados por genealogías e inscritos en el libro de los reyes de Israel y de Judá cuando fueron deportados a Babilonia en castigo de sus prevaricaciones. (I Crónicas 9, 1)

  • Los porteros que guardaban las entradas, hombres elegidos, sumaban en total 212, registrados por poblaciones. Los habían constituido en sus funciones David y Samuel, el vidente, como premio a su fidelidad. (I Crónicas 9, 22)

  • Matatías, uno de los levitas, primogénito de Samuel el corajita, tenía la misión de preparar las tortas fritas en sartén. (I Crónicas 9, 31)

  • Todos los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver al rey, y el rey David hizo con ellos un pacto ante el Señor. Ungieron a David por rey de Israel, según la palabra del Señor transmitida por Samuel. (I Crónicas 11, 3)


“É sempre necessário ir para a frente, nunca para trás, na vida espiritual. O barco que pára em vez de ir adiante é empurrado para trás pelo vento.” São Padre Pio de Pietrelcina