Encontrados 3535 resultados para: Sal
Pablo dijo al oficial y a los soldados: "Si éstos no se quedan a bordo, no podréis salvaros vosotros". (Hechos 27, 31)
os aconsejo que comáis algo, que os vendrá bien para vuestra salud; pues ni un cabello de vuestra cabeza se perderá". (Hechos 27, 34)
Pero el oficial, queriendo salvar a Pablo, se lo impidió, y ordenó que los que supieran nadar se echasen al agua los primeros y saliesen a tierra, (Hechos 27, 43)
y que los restantes saliesen unos sobre tablas y otros sobre restos del barco. Y así llegaron todos a tierra sanos y salvos. (Hechos 27, 44)
Una vez a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta. (Hechos 28, 1)
Los hermanos de Roma, que tenían noticias de nuestra llegada, nos salieron al encuentro en Foro Apio y Tres Tabernas; Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos. (Hechos 28, 15)
A los tres días Pablo convocó a los judíos principales; y, cuando estaban reunidos, les dijo: "Hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo o las costumbres de nuestros padres, he sido encarcelado en Jerusalén y entregado en manos de los romanos; (Hechos 28, 17)
Sabed, pues, que esta salvación de Dios ha sido enviada a los paganos; ellos sí que la escucharán". (Hechos 28, 28)
Yo no me avergüenzo del evangelio, que es poder de Dios para la salvación de todo el que cree, del judío primero y también del griego. (Romanos 1, 16)
¡Nunca jamás! Pues es necesario reconocer que Dios es leal y los hombres desleales, como dice la Escritura: Tus palabras demostrarán que eres inocente y saldrás vencedor en el juicio. (Romanos 3, 4)
Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Es que Dios es injusto al descargar su ira? Hablo con criterio humano. (Romanos 3, 5)
Si mi infidelidad resalta y engrandece la fidelidad de Dios, ¿por qué yo voy a ser condenado como pecador? (Romanos 3, 7)