Encontrados 423 resultados para: Sacerdotes
los sacerdotes, los levitas y el pueblo regulamos también, por suertes, la aportación de la leña que cada familia, a su turno, debía suministrar cada año al templo de nuestro Dios para quemarla sobre el altar del Señor, nuestro Dios, como está escrito en la ley: (Nehemías 10, 35)
así como los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, como está prescrito en la ley; los primogénitos de nuestras reses vacunas y de nuestro ganado menor, para presentarlos en el templo de nuestro Dios a los sacerdotes encargados del culto del templo de nuestro Dios; (Nehemías 10, 37)
traer además a los sacerdotes, a las salas del templo de nuestro Dios, las primicias de nuestra harina, de los frutos de toda clase de árboles, del vino y del aceite; y dar la décima parte de nuestras cosechas a los levitas -los levitas mismos lo recogerán en todas las ciudades de nuestra labranza-. (Nehemías 10, 38)
porque en estas salas es donde los israelitas y los levitas depositan las contribuciones del trigo, del vino y del aceite y donde se guarda el material del santuario, de los sacerdotes en servicio, de los porteros y de los cantores. En suma, no descuidaríamos más el templo de nuestro Dios. (Nehemías 10, 40)
A continuación se reseñan los jefes de las provincias que se establecieron en Jerusalén y en las ciudades de Judá. Los israelitas, sacerdotes, levitas, sirvientes del templo y los descendientes de los siervos de Salomón habitaban en sus ciudades, cada uno en su propiedad. (Nehemías 11, 3)
Sacerdotes: Yedayas, hijo de Yoyarib; Joaquín, (Nehemías 11, 10)
El resto de Israel, de los sacerdotes y los levitas residían en todas las ciudades de Judá, cada uno en su propiedad. (Nehemías 11, 20)
Sacerdotes y levitas que regresaron con Zorobabel, hijo de Sealtiel, y con Josué; Serayas, Jeremías, Esdras, (Nehemías 12, 1)
Salú, Amoc, Jelcías, Yedayas. Éstos eran los jefes de los sacerdotes y sus hermanos en tiempo de Josué. (Nehemías 12, 7)
Los sacerdotes y los levitas se purificaron los primeros, y después purificaron al pueblo, las puertas y la muralla. (Nehemías 12, 30)
y de los sacerdotes iban, provistos de trompetas, Zacarías, hijo de Jonatán, hijo de Semayas, hijo de Matanías, hijo de Miqueas, hijo de Zacur, hijo de Asaf, (Nehemías 12, 35)
y los sacerdotes Eliaquín, Maasías, Minyamín, Miqueas, Elyoenay, Zacarías, Jananías, con las trompetas, (Nehemías 12, 41)