Mosaico decorativo

Encontrados 2537 resultados para: Rey

  • Cuando Saúl vio a David salir al encuentro del filisteo, preguntó a Abner, jefe del ejército: "¿De quién es hijo este joven, Abner?". Abner respondió: "Por tu vida, oh rey, que no lo sé". (I Samuel 17, 55)

  • El rey le dijo: "Pregunta tú de quién es hijo ese muchacho". (I Samuel 17, 56)

  • Al volver David de la guerra después de dar muerte al filisteo, las mujeres salían de todas las ciudades de Israel, cantando y danzando ante el rey Saúl al son de tambores y arpas y con gritos de alegría; (I Samuel 18, 6)

  • David le respondió: "¿Quién soy yo y quién es la familia de mi padre en Israel para que yo sea yerno del rey?". (I Samuel 18, 18)

  • Saúl dio esta orden a sus siervos: "Hablad en secreto a David y decidle: El rey te estima y todos sus servidores te aman; debes ser yerno del rey". (I Samuel 18, 22)

  • Los siervos de Saúl dijeron todo esto en secreto a David. David les respondió: "¿Os parece poca cosa llegar a ser yerno del rey? Yo soy poco y de baja condición". (I Samuel 18, 23)

  • Saúl repuso: "Decid a David: El rey no quiere dote, sino cien prepucios de filisteos para venganza de los enemigos del rey". Saúl tramaba hacer caer a David en manos de los filisteos. (I Samuel 18, 25)

  • Los servidores de Saúl se lo dijeron, y a David le agradó esta proposición para llegar a ser yerno del rey. (I Samuel 18, 26)

  • Antes de que se pasara el plazo fijado, David salió con sus gentes, mató a doscientos filisteos, llevó los prepucios y se los entregó al rey para ser su yerno. Y Saúl le dio por mujer a su hija Mical. (I Samuel 18, 27)

  • Jonatán habló bien de David a su padre Saúl. Y añadió: "No peque el rey contra su siervo David, porque él no ha cometido falta alguna contra ti; al contrario, sus acciones te han sido sumamente útiles. (I Samuel 19, 4)

  • David le respondió: "Mira, mañana es la nueva luna y yo debería sentarme junto al rey para comer. Déjame ir, y estaré oculto en el campo hasta la tarde. (I Samuel 20, 5)

  • David se escondió en el campo. Cuando llegó la nueva luna, el rey se sentó a la mesa para comer. (I Samuel 20, 24)


"Recorramos a Jesus e não às pessoas, pois só Ele nunca nos faltará." São Padre Pio de Pietrelcina