Mosaico decorativo

Encontrados 4232 resultados para: Relación Con Dios

  • Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre y por siempre. ¡Amén! ¡Amén! (Salmos 41, 14)

  • Como la cierva busca corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; (Salmos 42, 2)

  • mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente: ¿cuándo podré ir a ver el rostro del Señor? (Salmos 42, 3)

  • Mis lágrimas son mi pan de día y de noche, y a lo largo del día me repiten: "¿Dónde está tu Dios?". (Salmos 42, 4)

  • Quiero recordar aquello y desahogar mi alma; cuando entraba en la casa de Dios como en cortejo noble, al son de gritos de alegría y dando gracias entre la multitud en fiesta. (Salmos 42, 5)

  • ¿Por qué te afliges, alma mía, por qué te quejas? Espera en Dios, que aún he de alabarlo, salud de mi rostro, Dios mío. (Salmos 42, 6)

  • Señor, ejerce de día tu misericordia, y de noche te cantaré un cantar, una oración al Dios de mi vida. (Salmos 42, 9)

  • Quiero decir a Dios, mi roca: "¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué he de andar triste, bajo la opresión de mi enemigo?". (Salmos 42, 10)

  • Mis huesos se quebrantan, mis opresores me insultan, y me repiten a lo largo del día: "¿Dónde está tu Dios?". (Salmos 42, 11)

  • ¿Por qué te afliges, alma mía, por qué te quejas? Espera en Dios, que aún he de alabarlo, salud de mi rostro, Dios mío. (Salmos 42, 12)

  • Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa contra esta mala gente, líbrame del hombre falso y criminal. (Salmos 43, 1)

  • Pues tú eres, oh Dios, mi fortaleza, ¿por qué me has rechazado?, ¿por qué he de andar yo triste, bajo la opresión de mi enemigo? (Salmos 43, 2)


"Deve-se caminhar em nuvens cada vez que se termina uma confissão!" São Padre Pio de Pietrelcina