Mosaico decorativo

Encontrados 4232 resultados para: Relación Con Dios

  • y nuestra esclavitud no sería para nuestro bien, sino que el Señor, Dios nuestro, haría de ella nuestra deshonra. (Judit 8, 23)

  • Por todo esto demos gracias al Señor, Dios nuestro, que nos quiere probar, como a nuestros padres. (Judit 8, 25)

  • Pues como probó a éstos para sondear su corazón, así lo hace con nosotros; pero no por venganza, pues Dios castiga a los que se acercan a él para corregirlos". (Judit 8, 27)

  • Ozías y los jefes le dijeron: "Vete en paz, y que el Señor Dios esté contigo para vengarte de nuestros enemigos". (Judit 8, 35)

  • Judit se postró con el rostro en tierra, echó ceniza sobre su cabeza y dejó al descubierto el áspero sayal que llevaba. Era precisamente la hora en que se ofrecía en Jerusalén el incienso de la tarde en el templo de Dios, cuando clamó al Señor así: (Judit 9, 1)

  • "Señor, Dios de mi padre Simeón, en cuyas manos pusiste la espada para castigar a aquellos extranjeros que desnudaron, violaron y deshonraron a una virgen, profanando su seno. Hicieron todo eso, aunque tú habías prohibido hacerlo. (Judit 9, 2)

  • ¡Oh Dios, Dios mío, escucha a esta viuda! Tuyo es el pasado, el presente y el futuro; lo que has pensado, se ha hecho. Las cosas que has decidido, se han realizado. (Judit 9, 5)

  • Pues no está tu fuerza en la multitud ni en los poderosos tu dominio, sino que eres Dios de los humildes, socorro de los oprimidos, protector de los débiles, defensor de los abandonados, salvador de los desesperanzados. (Judit 9, 11)

  • Sí, Dios de mi padre y Dios de Israel, Señor de cielos y tierra, creador de las aguas, rey de la creación entera, escucha mi plegaria. (Judit 9, 12)

  • Haz que todo el pueblo y todas las tribus reconozcan que eres, oh Dios, todopoderoso y fuerte, y que fuera de ti no hay defensor del pueblo de Israel". (Judit 9, 14)

  • Cuando terminó de invocar al Dios de Israel, (Judit 10, 1)

  • "El Dios de nuestros padres te favorezca y realice tus planes para gloria de Israel y exaltación de Jerusalén". (Judit 10, 8)


"Recorramos a Jesus e não às pessoas, pois só Ele nunca nos faltará." São Padre Pio de Pietrelcina