Mosaico decorativo

Encontrados 2118 resultados para: Reino De Israel

  • Joab con todo Israel permaneció allí seis meses hasta que exterminó a todos los varones de Edón. (I Reyes 11, 16)

  • fue enemigo de Israel durante todo el reinado de Salomón. Hadad reinó en Edón y fue también enemigo de Salomón. (I Reyes 11, 25)

  • Luego dijo a Jeroboán: "Toma para ti diez pedazos, porque esto dice el Señor, Dios de Israel: Voy a rasgar el reino de manos de Salomón y te voy a dar diez tribus. (I Reyes 11, 31)

  • Le quedará una tribu en atención a David, mi siervo, y Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel. (I Reyes 11, 32)

  • Sin embargo, no le quitaré el reino de su propia mano, sino que le mantendré en él todos los días de su vida, en atención a mi siervo David, a quien elegí y que guardó mis preceptos y mis leyes. (I Reyes 11, 34)

  • Quitaré el reino a su hijo y te daré a ti diez tribus. (I Reyes 11, 35)

  • Y a ti te tomaré para que reines a tu gusto y seas rey sobre Israel. (I Reyes 11, 37)

  • Si me obedeces en todo lo que te ordene, sigues mis caminos y haces lo que es recto a mis ojos, observando mis leyes y mis preceptos, como lo hizo mi siervo David, yo estaré contigo y te edificaré una casa duradera, como la he edificado a David, y te entregaré Israel. (I Reyes 11, 38)

  • Salomón reinó cuarenta años en Jerusalén sobre todo Israel. (I Reyes 11, 42)

  • Roboán fue a Siquén, pues allá había acudido todo Israel para proclamarlo rey. (I Reyes 12, 1)

  • Lo mandaron llamar y vino. Jeroboán y toda la comunidad de Israel se presentaron a Roboán y le dijeron: (I Reyes 12, 3)

  • Los israelitas, al ver que el rey no les había hecho caso, le replicaron: "¿Qué tenemos que ver nosotros con David? ¡No tenemos ninguna heredad en común con el hijo de Jesé! ¡Cada uno a sus casas, Israel! Mira tú ahora por tu casa, David". Y los israelitas se fueron a sus casas. (I Reyes 12, 16)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor". São Padre Pio de Pietrelcina