Encontrados 22902 resultados para: Re
Hablamos de esto con un lenguaje que no nos ha enseñado la sabiduría humana, sino el Espíritu, que expresa las cosas espirituales en términos espirituales. (I Corintios 2, 13)
El hombre mundano no acepta las cosas del Espíritu de Dios; son locura para él, y no puede entenderlas, ya que hay que juzgarlas espiritualmente. (I Corintios 2, 14)
pues aún sois carnales. Desde el momento que hay envidias y discordias entre vosotros, ¿no es porque aún sois carnales y vivís a lo humano? (I Corintios 3, 3)
Pues ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Simples servidores, por medio de los cuales habéis abrazado la fe, según la medida que Dios ha repartido a cada uno. (I Corintios 3, 5)
Yo planté y Apolo regó, pero quien hizo crecer fue Dios. (I Corintios 3, 6)
Nada son ni el que planta ni el que riega, sino Dios, que hace crecer. (I Corintios 3, 7)
El que planta y el que riega son lo mismo, y cada uno recibirá la recompensa según su trabajo. (I Corintios 3, 8)
Nosotros somos colaboradores de Dios; vosotros, labrantío de Dios, edificio de Dios. (I Corintios 3, 9)
Según el don que Dios me ha concedido, yo puse los cimientos como buen arquitecto, y otro construye el edificio. Que cada uno mire cómo construye. (I Corintios 3, 10)
Sobre este fundamento uno puede construir con oro, plata, piedras preciosas, maderas, caña y paja. (I Corintios 3, 12)
El trabajo de cada uno aparecerá claro el día del juicio, porque ese día se manifestará con fuego, y el fuego probará la obra de cada uno. (I Corintios 3, 13)
Si la obra resiste la prueba del fuego, recibirá el premio; (I Corintios 3, 14)