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  • No te pese darle la libertad, pues sus seis años de servicio te han valido ya el doble del salario de un jornalero, y el Señor, tu Dios, te bendecirá en todo lo que hagas. (Deuteronomio 15, 18)

  • No se verá levadura esos siete días entre vosotros, en todo vuestro territorio; y de la carne de la víctima inmolada por la tarde no se reserve nada para la noche hasta la mañana siguiente. (Deuteronomio 16, 4)

  • para que no se crea superior a sus hermanos y no se desvíe de ella ni a derecha ni a izquierda, y de esta manera prolongue los días de su reinado, él y sus hijos, sobre el trono de Israel. (Deuteronomio 17, 20)

  • podrá ejercer su ministerio en nombre del Señor, su Dios, como todos sus hermanos levitas que están allí al servicio del Señor, (Deuteronomio 18, 7)

  • Allanarás los caminos de acceso y dividirás en tres sectores el territorio que el Señor, tu Dios, te da en heredad, con el fin de que todo homicida pueda encontrar refugio en estas ciudades. (Deuteronomio 19, 3)

  • El homicida puede refugiarse allí y salvar su vida si mató a su prójimo sin querer, sin haber sido anteriormente enemigo suyo. (Deuteronomio 19, 4)

  • de lo contrario, el vengador del homicida lo perseguirá y, si el camino fuese largo, lo alcanzaría y le daría muerte. Y, sin embargo, ese hombre no merecía la muerte, pues nunca había odiado a su víctima. (Deuteronomio 19, 6)

  • De esta manera no se derramará sangre inocente dentro de la tierra que el Señor, tu Dios, está para darte en posesión; de lo contrario, la sangre caería sobre ti. (Deuteronomio 19, 10)

  • Nadie tomará en prenda las dos piezas de su molino, ni siquiera la piedra superior, pues sería tomar en prenda la vida. (Deuteronomio 24, 6)

  • Págale cada día su salario, antes de ponerse el sol, pues es pobre y espera impacientemente su jornal. De lo contrario, apelará al Señor, y tú serás culpable. (Deuteronomio 24, 15)

  • cómo sin temer a Dios te asaltó en el camino e hirió por la espalda a los que estaban débiles y se habían quedado rezagados, cuando ibas cansado y extenuado. (Deuteronomio 25, 18)

  • ¡Maldito el mercenario que mate por dinero a un inocente! Y todo el pueblo responderá: ¡Amén! (Deuteronomio 27, 25)


"Seja paciente e espere com confiança o tempo do Senhor". São Padre Pio de Pietrelcina