Encontrados 2422 resultados para: Río
Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueses frío o caliente. (Apocalipsis 3, 15)
Pero porque eres tibio, y no eres ni frío ni caliente, te voy a vomitar de mi boca. (Apocalipsis 3, 16)
Te aconsejo que me compres oro acrisolado en el fuego para enriquecerte, vestiduras blancas para vestirte, y que no aparezca la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que unjas tus ojos y veas. (Apocalipsis 3, 18)
Los cuatro animales tenían cada uno seis alas, y alrededor y en el interior estaban llenos de ojos. Y repetían sin cesar día y noche: Santo, santo, santo es el Señor, el todopoderoso, el que era, el que es, el que viene. (Apocalipsis 4, 8)
Tuve una visión en el momento en que el cordero abrió el primero de los siete sellos. Oí al primero de los cuatro seres vivientes, que gritaba como con una voz de trueno: Ven. (Apocalipsis 6, 1)
Cuando el cordero abrió el segundo sello, oí gritar al segundo ser viviente: Ven. (Apocalipsis 6, 3)
Cuando el cordero abrió el tercer sello, oí gritar al tercer ser viviente: Ven. Y vi aparecer un caballo negro, cuyo jinete tenía en la mano una balanza. (Apocalipsis 6, 5)
Y oí como una voz que salía de los cuatro seres vivientes, que decía: Un celemín de trigo por el salario de un día; tres celemines de cebada por el salario de un día; pero el aceite y el vino no tocarlos. (Apocalipsis 6, 6)
Cuando el cordero abrió el cuarto sello, oí el grito del cuarto ser viviente: Ven. (Apocalipsis 6, 7)
Cuando el cordero abrió el quinto sello, vi debajo del altar vivos a los que habían sido degollados por proclamar la palabra de Dios y por el testimonio que habían dado. (Apocalipsis 6, 9)
Cuando el cordero abrió el sexto sello, se produjo un terremoto violento, el sol se oscureció como un tejido de crin, la luna se hizo toda como de sangre, (Apocalipsis 6, 12)
Cuando el cordero abrió el séptimo sello, se hizo en el cielo un silencio como de media hora. (Apocalipsis 8, 1)