Encontrados 2422 resultados para: Río
Y el muerto salió atado de pies y manos con vendas, y envuelta la cara en un sudario. Jesús les dijo: "Desatadlo y dejadlo andar". (Juan 11, 44)
Entonces dijo Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo iba a entregar: (Juan 12, 4)
Se pusieron a cenar. El diablo había metido en la cabeza a Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de traicionar a Jesús. (Juan 13, 2)
Y Jesús respondió: "Aquel a quien yo dé un trozo de pan mojado". Mojó el pan y se lo dio a Judas, el de Simón Iscariote. (Juan 13, 26)
Judas, no el Iscariote, sino el otro, le preguntó: "Señor, ¿cómo es que te has de manifestar a nosotros y no al mundo?". (Juan 14, 22)
Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Y este discípulo, como era conocido del sumo sacerdote, entró con Jesús en el atrio del sumo sacerdote; (Juan 18, 15)
Los criados y los guardias estaban en pie, calentándose, pues habían encendido fuego porque hacía frío. Pedro estaba también en pie calentándose con ellos. (Juan 18, 18)
Llegó también Nicodemo, aquel que anteriormente había estado con él por la noche, con unas cien libras de una mezcla de mirra y de áloe. (Juan 19, 39)
corriendo hacia el sepulcro los dos juntos. El otro discípulo corrió más que Pedro, y llegó antes al sepulcro; (Juan 20, 4)
el sudario con que le habían envuelto la cabeza no estaba en el suelo con los lienzos, sino doblado en un lugar aparte. (Juan 20, 7)
Y entre los hermanos se corrió la voz de que aquel discípulo no moriría. Y no le dijo que no moriría, sino: "Si quiero que él quede hasta que yo venga, a ti ¿qué?". (Juan 21, 23)
Era uno de nosotros y formaba parte de nuestro ministerio. (Hechos 1, 17)