Encontrados 2422 resultados para: Río
Pasad a Calne y mirad; id desde allí a Jamat la grande, y bajad a Gat de los filisteos. ¿Sois vosotros acaso mejores que estos reinos o es mayor vuestro territorio que el suyo? (Amós 6, 2)
Serán devastadas las colinas de Isaac, los santuarios de Israel serán destruidos y me alzaré con la espada contra la casa de Jeroboán". (Amós 7, 9)
Pero en Betel no continúes profetizando, porque es santuario del rey y templo del reino". (Amós 7, 13)
A causa de esto, ¿no se estremecerá la tierra y harán duelo cuantos en ella habitan? ¿No crecerá toda ella como el Nilo y menguará como el río de Egipto? (Amós 8, 8)
El Señor, Dios todopoderoso..., el que toca la tierra y se funde, y se entristecen todos sus habitantes; crece toda ella como el Nilo y mengua como el río de Egipto. (Amós 9, 5)
¿No sois para mí como etíopes, israelitas?, dice el Señor. ¿No saqué a Israel de Egipto, a los filisteos de Creta y a los sirios de Quir? (Amós 9, 7)
Ocuparán el Negueb, la montaña de Esaú, la llanura, el país de los filisteos, el territorio de Efraín y de Samaría, Benjamín y Galaad. (Abdías 1, 19)
Y subirán victoriosos al monte Sión para juzgar a la montaña de Esaú, y el reino será del Señor. (Abdías 1, 21)
Todos sus ídolos serán despedazados, todos sus salarios de prostitución quemados al fuego, todos sus ídolos los dejaré deshechos; han sido amasados con salario de prostituta, y en salario de prostituta se convertirán. (Miqueas 1, 7)
Sus jueces juzgan por soborno, sus sacerdotes enseñan por salario, sus profetas profetizan por dinero y luego se apoyan en el Señor diciendo: "¿Es que no está el Señor en medio de nosotros? ¡Ninguna desgracia nos alcanzará!". (Miqueas 3, 11)
Él mismo será la paz. Cuando el asirio invada nuestra tierra y ponga el pie en nuestros palacios, enviaremos contra él siete pastores y ocho jefes del pueblo. (Miqueas 5, 4)
Ellos pastorearán a Asiria con la espada y el país de Nemrod con el acero. Ellos nos librarán del asirio cuando invada nuestra tierra y ponga el pie en nuestro suelo. (Miqueas 5, 5)