Mosaico decorativo

Encontrados 2422 resultados para: Río

  • Temió entonces no tener -ya le había sucedido otras veces- para los gastos y regalos que antes repartía generosamente, superando a los reyes anteriores. (I Macabeos 3, 30)

  • Dejó a Lisias, hombre noble y de familia real, encargado de los asuntos de estado desde el río Éufrates hasta los confines de Egipto, (I Macabeos 3, 32)

  • instalar en todo su territorio gentes de otras naciones y repartirles por sorteo la tierra. (I Macabeos 3, 36)

  • Los mercaderes del país, al conocer su llegada, se presentaron en el campamento con mucha plata, oro y criados para comprar como esclavos a los israelitas. Se le unieron también fuertes contingentes de Idumea y del territorio de los filisteos. (I Macabeos 3, 41)

  • Judas y sus hermanos vieron que se agravaba la situación y que las tropas acampaban en su territorio. Tuvieron también noticias de la orden del rey de arrasar totalmente al pueblo. (I Macabeos 3, 42)

  • Lisias, al ver la huida de los suyos y el entusiasmo de los judíos, dispuestos a vivir o a morir como héroes, se volvió a Antioquía para reclutar mercenarios y volver a Judea con más fuerza que antes. (I Macabeos 4, 35)

  • Cuando vieron el templo desierto, el altar profanado, quemadas las puertas, la hierba crecida en los atrios, como en el bosque o en los montes, y derruidas las habitaciones, (I Macabeos 4, 38)

  • Repararon el santuario y el interior del templo, purificaron los atrios, (I Macabeos 4, 48)

  • Quemaron incienso sobre el altar y encendieron las lámparas del candelabro, que iluminaron el interior del templo. (I Macabeos 4, 50)

  • Los gentiles de Galaad se conjuraron contra los israelitas que vivían en su territorio para exterminarlos. Pero éstos se refugiaron en la fortaleza de Datema (I Macabeos 5, 9)

  • No habían terminado de leer esta carta, cuando llegaron de Galilea otros emisarios con vestidos rotos, trayendo parecidas noticias (I Macabeos 5, 14)

  • Además tienen mercenarios árabes como fuerzas auxiliares y están acampados al otro lado del torrente, dispuestos a atacarte". Judas fue a su encuentro. (I Macabeos 5, 39)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina