Encontrados 1774 resultados para: Pueblo Judío
Tan pronto como Ajior terminó de hablar, todo el pueblo que estaba congregado ante la tienda comenzó a murmurar. Los magnates de Holofernes, los habitantes del litoral y los de Moab hablaban de despedazarlo. (Judit 5, 22)
"No tememos a los israelitas, pues es un pueblo sin fuerza y sin poder para una lucha dura. (Judit 5, 23)
Convocaron a todos los ancianos de la ciudad. Acudieron también a la asamblea los jóvenes y las mujeres. Ajior, puesto en medio del pueblo, fue interrogado por Ozías sobre lo sucedido. (Judit 6, 16)
Entonces todo el pueblo se postró y adoró a Dios diciendo: (Judit 6, 18)
"Señor, Dios del cielo, considera su arrogancia y ten compasión de tu humillado pueblo; vuelve tu mirada a los que están consagrados a ti". (Judit 6, 19)
Este pueblo de los israelitas confía, más que en sus lanzas, en las alturas de sus montañas, donde están replegados y donde no es fácil subir. (Judit 7, 10)
Entonces todo el pueblo, jóvenes, mujeres y niños, se amotinó contra Ozías y los jefes de la ciudad, clamando a grandes voces ante los ancianos: (Judit 7, 23)
Hizo volver al pueblo a sus puestos, a las murallas y a las torres de la ciudad. A las mujeres y a los niños los mandó a sus casas. Pero en la ciudad había una gran consternación. (Judit 7, 32)
Desde que estaba viuda ayunaba todos los días, excepto los sábados y sus vísperas, los novilunios y sus vísperas, las fiestas y las conmemoraciones del pueblo de Israel. (Judit 8, 6)
Judit se enteró de las duras palabras que el pueblo había dicho contra el jefe por la falta de agua. Supo también lo que había dicho Ozías y cómo había jurado entregar la ciudad a los asirios después de cinco días. (Judit 8, 9)
Cuando llegaron, les dijo: "Jefes de Betulia, escuchadme. Lo que hoy habéis dicho ante el pueblo no está bien. Habéis jurado entregar la ciudad a nuestros enemigos si Dios no viene en vuestra ayuda en estos días. (Judit 8, 11)
Por otra parte, no hay actualmente en nuestra nación ninguna tribu, familia, pueblo o ciudad que adore a los ídolos, como sucedió en otro tiempo. (Judit 8, 18)